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¡Ya tengo el nuevo DNI! (A falta de una letra)

Justo al día siguiente de escribir una entrada comentando que ya estaba la partida de nacimiento, me llegó la partida de nacimiento a casa (¡que rápido!). Mi partida de nacimiento nueva, con mi nombre nuevo, y mi sexo legal nuevo… pero con solera, como si cuando nací la hubiesen hecho así. Ha costado, pero por fin está hecha y en mis manos.

Inmediatamente, fui a llamar por teléfono a los de Ryanair. Los muy **** te hacen llamar a un número de Reino Unido, a 0,10 libras el minuto, para que te atienda una española que vete a saber si no está en Madrid. Yo creo que lo hacen para disuadirte de que no molestes mucho, y, de paso, para que pienses “menudos hijos de la Gran Bretaña”, cuando en realidad, son irlandeses.

Total, que llamo, y después de 8 minutos esperando y viendo como subía el contador del precio del locutorio (fui a un locutorio para no llevarme sorpresas con la factura) por fin me atendió una chica. Le expliqué dos veces el problema: “he hecho un cambio de nombre y rectificación registral de sexo, amparándome en la Ley 3/2007 y quería saber si es posible cambiar el nombre del billete de avión” “¿cómo?” “que he hecho un cambio de…” etc. A la segunda ya había tomado nota de todas las palabras raras que le había dicho, y me puso en espera para consultar el caso. Cuando volvió me dijo que sí, que se podía hacer y que sólo me cobrarían 10€. Según la Ley, no deben cobrarme nada (disposición adicional segunda, para quien lo quiera mirar), así que cuando llegue el momento reclamaré la devolución. Sin embargo, una cosa es arriesgarse a que no te devuelvan 10€ aunque reclames, y otra cosa es arriesgarse a que no te devuelvan 100€, que es lo que cobran por hacer el cambio de nombre “normal”. La chica me explicó que lo hacían porque, de lo contrario, no iba a poder pasar por el control de la policía, cosa que yo sospechaba que podría pasar, efectivamente.

El segundo paso: pedir cita para hacerme el DNI. Lo que pasa es que durante el mes de agosto, no se dan citas para hacer el DNI. Así que pedí una cita para hacerme el pasaporte, que también vale como identificación. El problema es que para hacerte el pasaporte, tienes que tener primero el DNI, así que no veía muy claro como se podría arreglar este asunto. Al final, cuando llegué a la comisaría, les expliqué cual era el problema (otras dos veces, pero es normal, ya que seguramente va a ser la primera y última vez que de la puñetera casualidad de que alguien cambia de nombre y sexo lega durante el mes de agosto, teniendo que viajar en avión a primeros de septiembre) y en seguida me cogieron los datos para hacerme el DNI. A esto ayudó, por supuesto, que yo lo llevaba todo preparado.

Para hacerte el DNI nuevo necesitarás:

1)      El DNI viejo.

2)      Una foto de carnet.

3)      Una partida de nacimiento literal, expedida específicamente para obtener el DNI. Esta partida se diferencia de las normales en que viene firmada y sellada para demostrar su autenticidad.

Una vez entregado todo, en la comisaría envían la partida de nacimiento a Madrid, para que verifiquen que es auténtica (supongo que tendrán un archivo de firmas), y al cabo de un par de días, ya puedes ir a hacerte el DNI. La policía se queda con la partida de nacimiento que les das, así que es conveniente que cuando pidáis la partida de nacimiento, pidáis dos copias, y así no os pasa como a mí, que me he quedado sin nada (tampoco es que tenga mucha importancia).

Al cabo de los dos días (14 de agosto) llamé por teléfono y me dijeron que ya estaba, así que fui corriendo a la comisaría y me hicieron el carnet. Lo malo es que alguien metió la pata, y en vez de cambiar el nombre y el sexo, cambiaron solo el nombre. Lo peor es que, encima, al parecer la gente de la comisaría de aquí lo había notado y había avisado cuando hicieron la verificación de la partida de nacimiento, pero… quien fuera olvidó cambiarlo/pasó de cambiarlo/ es un inútil integral. Lo que pasa es que una vez que ya estaba iniciado el proceso de hacer el carnet de identidad, había que terminarlo, así que lo acabaron, y ya tengo, por fin, mi carnet a nombre de Pablo. ¡¡¡Viva!!! ¡¡¡Se acabaron los problemas para recoger el correo, examinarme en la universidad, ir al médico, etc…!!!

Bueno… casi se acabaron, porque me dijeron que volviese en un par de días, para arreglar el tema del sexo y hacerme otro carnet de identidad (leñes, con lo poco que practico el sexo, y cuantos problemas me da. Si lo hiciera mucho, no sé qué iba a ser de mí…). Hoy he ido, y la comisaría estaba a reventar de gente que había ido a hacerse el DNI sin cita. Yo que tenía miedo de que no me fuesen a atender… No sólo eso, es que, además, han empezado a pelearse entre ellos, y al final me han dicho que casi mejor volviese otro día, porque me iban a dar las uvas (traducido “no te podemos colar”. La otra vez, sabiendo que mi tema era de urgencia, y que empiezo a trabajar a las 10, y como, además, mi trámite es más rápido que los otros, me colaron en un hueco y no tuve que esperar, pero en esta ocasión estaba claro que si por casualidad me colaban, ahí se iba a armar la marimorena). También es verdad que yo he llegado a las 9:20, y la comisaría abre a las 9:00. Si hubiese madrugado un poco más, seguramente me habrían dado el carnet nuevo.

Hasta que no me lo den, no puedo empezar a cambiar papeles. Ahora mismo, no puedo pagar con tarjeta porque la tarjeta está a un nombre, y el DNI a otro (por cierto, el DNI viejo se lo quedan ellos, aunque tengo por ahí un DNI invalidado y caducado que he decidido llevar encima, por si acaso), pero lo que más me preocupa es que coja el coche, la Guarda Civil me pare, me pida el carnet de conducir, y… “verá usted, señor Guardia Civil, es un poco largo de explicar ¿Tiene usted una silla a mano para sentarse?”. Aunque una explicación tan inverosímil, a lo mejor hasta cuela y todo. Por si acaso, conduciré con cuidado extra.

Lo importante: ¡ya tengo el DNI a mi nombre!

Luego está la otra parte: contárselo a los padres. Aun no se lo he contado, pero de eso hablaré en otra entrada a parte.

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Ya está la partida de nacimiento

La semana pasada, el día 31 de julio, me llamaron del Registro Civil de mi pueblo para decirme que les habían llamado de Barcelona para decirles que ya han hecho mi partida de nacimiento nueva… pero que no la iban a enviar, así que les han dado también el número de tomo y página para que la pida yo por Internet (o como mejor me parezca) y me la mandarán por el método normal.

Yo pensaba que el Registro Civil, una vez efectuado el traslado de la inscripción de la partida de nacimiento, tenía que enviarte una copia, así que cuando me llamaron para decirme que la habían trasladado, pero no me la enviaban, me cabreé. No sé de donde me saqué la idea de que tenían que mandarme una copia (probablemente me pareció lo más lógico), pero estaba tan convencido de ello que hasta pensé que venía ordenado en el auto de la magistrada. Hasta iba a poner una reclamación y todo…

Pero no. La magistrada no dio orden de que se me enviase una copia de la partida de nacimiento, y el Reglamento del Registro Civil tampoco indica que haya que enviar una copia de la partida trasladada, en caso de traslado de partida. Así que todavía tengo que dar las gracias de que los del Registro de Barcelona llamaran aquí, y los de aquí me llamaran a mí. De no ser por eso, me habría tenido que enterar del traslado por ciencia infusa.

Como a una amiga que hizo el cambio un poco antes que yo le pasó algo similar, ya me esperaba que también ahí habría problemas que demorarían el tema un poco de tiempo más. No podía ser tan fácil (y que conste que ahora es muy fácil, sólo hay que tener paciencia infinita. Hasta que salió la ley que regula todo este asunto, para poder hacer el cambio de nombre y tal, había que ir a juicio… Un juicio que podías ganar o perder, y que normalmente para poder ganarlo requería que te hubieses esterilizado previamente, de modo que quedase bien claro que no ibas a dedicarte a tener hijos). Así que ya estaba yo pensando en pedirlo por Internet de todos modos, pero… ¿Cómo pides una partida de nacimiento para ti mismo, si no puedes demostrar que eres tú? Explico.

Para pedir una partida de nacimiento, sin saber el tomo y la página, tienes que saber el nombre y la fecha del hecho. Pero para pedir  una partida de nacimiento de Pablo Vergara sin saber esos datos, habría que decir que es el traslado de otra partida de nacimiento, a nombre de Elena Vergara, en fecha de 25 de agosto de 1979. Sabiendo eso, el funcionario puede encontrar la nueva partida de nacimiento, ya que las partidas de nacimiento no se destruyen, sólo se cancelan y en el asiento de cancelación aparece el número de tomo y página donde está la nueva, con el nombre nuevo. Eso, si vas al registro en persona, es muy fácil de explicar. Sin embargo, el formulario de Internet para solicitar la partida de nacimiento no atiende a tantas razones ni sutilezas. La otra opción es pedir la partida de nacimiento, para ti mismo, con certificado digital. Pero como el certificado digital está a nombre de Elena, y la partida está a nombre de Pablo, no funciona. Y necesito la partida de nacimiento para poder cambiar el DNI y sacarme un nuevo certificado digital a nombre de Pablo. Pero para eso necesito el certificado digital… en fin.

Mi amiga, la que hizo el cambio un poco antes que yo, lo solucionó yendo personalmente al Registro Civil donde estaba inscrita, pero a ella le pillaba cerca. A mí Barcelona me pilla en el quinto pino, y no tengo pensado pasarme por allí hasta Navidad. En resumen, que todavía puedo ir contento de que les haya dado por llamar para decirme donde está mi nueva partida de nacimiento, porque si no… seguramente habría encontrado la forma de conseguirla (sin tener que ir a Barcelona), pero me habría costado más trabajo.

El mismo día que me llamaron la pedí por Internet. Normalmente, cuando he pedido partidas de nacimiento han tardado unas dos o tres semanas (más o menos lo mismo que tardan en enviarme cualquier cosa que haya comprado en China, sólo que China está mucho más lejos), pero estamos en agosto, y supongo que pedir que te manden algo durante el mes de agosto… es mucho pedir. Paciencia, paciencia y más paciencia…

Por otra parte… ¡Ya soy oficialmente Pablo! La rectificación de sexo tiene efecto desde que se practica en el Registro Civil. Mientras no cambie el DNI, no voy a poder darle mucho “efecto” que digamos, pero bueno…

Como una pequeña anécdota final, cuando estaba reservando el billete de avión y me preguntaba que nombre poner, pensé que, por la ley de Murphy, si lo ponía a nombre de Elena, seguro que me llegaba la partida de nacimiento nueva al cabo de pocos días, para que me diese más rabia. En cambio, si no ponía a nombre de Pablo, seguro que no me llegaba. Entre un efecto de la ley de Murphy y el otro… pensé que me gustaba más el primero, y ha funcionado. La ley de Murphy nunca falla. ^_^

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Ya está el auto del juez.

Hace dos viernes me llamaron del Registro Civil para decirme que ya se había autorizado mi solicitud de rectificación registral de la mención de sexo, y que me pasara cuanto antes para firmar la notificación, así que el lunes siguiente (el día 11 de mayo, si mal no recuerdo) allí estaba yo plantado, a primera hora de la mañana, para que me notificaran del auto de la magistrada.

Un auto, para quienes no lo sepan, es una resolución judicial. Hay varios tipos de resoluciones judiciales (autos, sentencias, y otra más que ahora no me acuerdo, y no me voy a poner a buscar cual era), y la diferencia entre llamarse de una forma y llamarse de otra depende, simplemente, del tipo de proceso al que vaya referida. Por ejemplo, en este caso, la magistrada no iba a dictar sentencia ¿no? Aunque los estudiantes de derecho maldecimos todas esas cosas, lo cierto es que tiene lógica.

El auto, por cierto, tiene una redacción curiosa. Empieza redactado en femenino “Dª. Elena Vergara”, “la solicitante”, y ese tipo de cosas, hasta que a la mitad dice que se concede la rectificación registral de la mención de sexo, donde deberá figurar a partir de ahora “varón” y de nombre “Pablo”, y continúa la redacción en masculino en los siguientes párrafos. Sin embargo, al llegar al final, cuando ordena que se me notifique, como se refiere de nuevo a la situación actual, vuelve a referirse a mí como “la solicitante”. ¡Claro, porque todavía no se ha inscrito la rectificación, y por tanto, esta no se ha producido aún!

En mi opinión, el sexogénero de cada persona es aquel con el que dicha persona se identifica, y no puede ser impuesto por terceras personas, basándose en cualquier circunstancia ajena a la voluntad de la persona, simplemente porque se trata de un rasgo de la personalidad. Es como si quisieran imponerme ser hincha del Barça o del Español sólo porque nací en Barcelona. En cambio, su señoría, la Encargada del Registro Civil de mi pueblo, parece ser más bien de la opinión de que “la ley lo puede todo, excepto convertir a un hombre en mujer… [y ahora ya, incluso eso]”. No sé si lo he comentado antes, pero es un viejo proverbio que los profesores de Derecho Civil tienen que decir en un momento u otro. Supongo que si no lo dicen, les expulsan del departamento o algo así, porque otra explicación no hay. Inicialmente sólo decían “la ley lo puede todo, excepto convertir a un hombre en mujer”. Ahora todavía están tratando de recuperarse del shock, y no han sido capaces de convertir el dicho en, simplemente “la ley lo puede todo”… porque entonces se les notaría que en realidad creen que las leyes tienen una especie de poder mágico que permite cambiar la realidad para que esta se adapte a los dictados de los legisladores.

Lo creen, aunque como son gente culta, no pueden admitirlo. Lo creen, por supuesto, en un acto sublime de vanidad, porque eso convierte a todos los profesionales del derecho en una especie de sacerdotes, y a los jueces y magistrados, en los sumos sacerdotes con un poder sobrenatural para obrar la magia que cambia la naturaleza de las personas, creando y descreando familias, haciendo que la gente sea culpable o inocente, delincuentes o ciudadanos de bien o, en este caso, obrar el milago de convertir a una mujer en hombre. Y yo, cuando leo en el auto que “en adelante será varón”, no puedo evitar sonreir. La necedad siempre me ha resultado divertida, aunque, por desgracia, la necedad de los podersos se convierte en la opresión de los débiles.

Como nací en Barcelona y ahora vivo en otro sitio, ahora el Registro Civil de Motril tiene que enviar al Registro Civil de Barcelona el auto, para que allí extiendan una partida de nacimiento nueva y me remitan una copia a mí. Eso puede tardar más o menos tiempo. Por ejemplo, a una amiga mía, que nació en Granada pero hizo la rectificación en Madrid, tardaron muchísimo en enviárselo. Más de seis meses. Lo que es extender la partida de nacimiento en si, se la hicieron super rápido. El problema fue que echar la notificación al correo a veces es una tarea titánica para los saturadísimos funcionarios de la Administración de la Administración de Justicia (no me he equivocado, he escrito dos veces “de la Administración”, porque se llama así. Cosas del Estado de las Autonomías), hasta el punto de que cuando por fin llegó a casa de mi amiga, ella ya había tenido tiempo para ir en persona al Registro Civil de Granada, solicitar la partida de nacimiento, cambiar el DNI, la tarjeta sanitaria, el contrato del móvil, la tarjeta de crédio, el carnet de conducir… Así pues, si vivís en el mismo sitio en que nacisteis, el trámite se simplifica un poco.

En realidad, el plazo que tienen para enviaros la partida de nacimiento, es de tres meses. Si en tres meses no os la han enviado, deberíais reclamar. Las reclamaciones funcionan: la primera vez que hice la solicitud de rectificación registral, tardaron cuatro meses y medio en responderme. En esta segunda ocasión, y tras haber dicho que se cual es el plazo, y que si no lo cumplían iba a reclamar, han tardado dos meses. ¿Casualidad?

Termino la entrada avisando de que estoy de exámenes. Ayer hice el primero (segundo parcial de Derecho Civil, curiosamente), y la verdad es que salí muy contento. Creo que el exámen está para sacar entre un 6 y un 8 (el 6 siendo muy pesimista), y aprobado seguro, así que una menos para el año que viene. Además, era la que tenía más créditos de todas, y la que más difícil me iba a resultar pagar en caso de haber tenido que repetirla, así que estoy contento. También es verdad que el Derecho Civil ha sido la asignatura más fácil de primero, en por una parte, porque es algo que más o menos nos suena a todos, y por otra parte porque cuando estudié turismo también tenía un año de Derecho Civil, y algo me sonaba (aunque entre el derecho que estudie en Turismo, y lo que estoy estudiando ahora, no hay color).

Me quedan dos exámenes más: cultura europea, que también la veo asequible, y derecho romano, que es más hueso. Así que, si veis que no actualizo, ya sabéis porque es.

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Otras consideraciones respecto a la rectificación registral de sexo

Redacción inicial: marzo de 2012.

¿Tengo que esperar los dos años de hormonación para poder solicitarlo?

Aunque la Ley 3/2007 no menciona específicamente ningún tratamiento médico (hormonación, cirugías, o lo que sea), en la práctica la única manera de cumplir los requisitos que marca la ley es hormonándose durante dos años, ya que es el único tratamiento que se puede seguir durante dos años para acomodar los caracteres sexuales a los del sexo elegido (estoy parafraseando el contenido de la ley, no son mis propias palabras). De modo que, en principio, la respuesta es sí. Sin embargo, hay varias cuestiones a tener en cuenta:

Puedes abreviar los dos años de hormonación si tu médico certifica que llevas dos años hormonándote, aunque lleves menos. Por supuesto, esto no sería muy legal, y desde este blog no se recomienda a nadie a que realice actos no-legales o ilegales. Yo sólo lo comento… a título informativo.

Conozco un caso de un chico trans de Asturias que inició su transición siendo menor de edad. Sin embargo, no se recomienda que los menores de edad se hormonen (no es ilegal que se hormonen, sólo se recomienda no hacerlo), y la ley 3/2007 exime del requisito de hormonación a las personas que por edad no puedan seguir el tratamiento médico, así que este chico (asesorado por su madre, que, por cierto, es un primor) pidió al médico un certificado diciendo que no se podía hormonar, y solicitó la rectificación de sexo el día que cumplió 18 años. Se lo concedieron.

No obstante, conozco a otra persona que intentó la misma técnica en Alicante, y se lo denegaron. Creo que ahí lo importante es no dejar pasar el tiempo desde que se cumple la mayoría de edad, puesto que a partir del momento que cumples 18 años, en realidad ya sí te puedes hormonar…

La Ley 3/2007 también exime del requisito de la hormonación a quienes por cuestiones de salud no se puedan hormonar. Yo tengo la teoría de que eso incluye a toda la población trans. Bastaría con que alguien presentase un informe médico que dijese que no se recomienda que ese paciente se hormone porque el tratamiento tendrá graves repercusiones sobre su sistema reproductivo, pues su seguimiento prolongado provoca infertilidad. Sin embargo, las personas que no se quieren hormonar, tampoco van al psicólogo o psiquiatra a que les diagnostique nada (¿para qué?), y como el diagnóstico psicológico o psiquiátrico es otro requisito para la recitificación registral de sexo, supongo que me quedaré sin comprobar mi teoría.

Por supuesto, si a parte de querer conservar tu fertilidad tienes cualquier otro problema médico que te impide hormonarte, entonces sí que no tienes que hacerlo. O si eres demasiado mayor, y el médico lo desaconseja, tampoco debes esperar dos años para solicitar la rectificación registral de sexo. Bastará con un informe de tu médico en el que diga que no puedes seguir un tratamiento hormonal por razones de salud o edad.

Entonces… ¿los menores de edad pueden solicitar la rectificación registral de sexo?

No. Para solicitarla por el procedimiento establecido por la Ley 3/2007, hay que ser mayor de edad. Sin embargo se sabe de gente que lo ha conseguido pidiendo favores a quien se los podía hacer. Otra opción podría ser intentarlo por la vía judicial, y que fuese el juez el que lo ordenase, aunque no tengo muy claro que sea posible hacer tal cosa. Si alguien está pensando en hacerlo, mejor que consulte con un abogado.

Una vez presentada la solicitud ¿Cuánto tardan en responderte?

Depende del registro civil en que la tramites. Se que hay registros civiles que son rápidos y no ponen pegas (Madrid, Granada, Asturias…), mientras que otros se inventan trámites que no son necesarios (Motril, Murcia, y en el pasado Barcelona y Cádiz, aunque no sé si estos dos últimos continuan presentando problemas). Tengo noticias de que en Murcia han llegado a tardar hasta 14 meses, mientras que en mi caso, cuando probé por primera vez, tardaron 4 meses y medio. En Madrid y Granada sé que suelen tardar poco más de un mes, así que, como véis es algo muy variable.

Ahora bien, la ley dice que deben responder en 90 días, como máximo. Si a los 90 días no han respondido, puedes presentar un apremio para que no se demoren, y si pasados 90 días más siguen sin responder, puedes dar por desestimada la pretensión por silencio administrativo, a efectos de presentar las reclamaciones pertinentes.

Si la solicitud que presentáis lo tiene todo en regla, la Administración no puede desestimar la pretensión, así que estad pendientes de los plazos, y en cuanto se pasen un solo día… ¡reclamad! Lo único bueno de la crisis es que, como el Estado está deseando putear a los funcionarios, miran con lupa todo el trabajo que hacen (y que dejan de hacer), así que es posible que ahora las reclamaciones tengan más peso que nunca. Muchas veces las demoras en estos procedimientos se deben a la transfobia pura y dura de los funcionarios que las deben tramitar (como en el caso de Murcia, donde la cosa está clarísima). Los ciudadanos estamos protegidos de la arbitrariedad administrativa por la ley. ¡Utilizad las leyes para lo que sirven! ¡No van a estar siempre en contra nuestra!

Estoy teniendo problemas con mi registro civil. ¿Qué hago?

Los problemas con los registros civiles suelen ser de dos tipos: o bien se inventan trámites que no existen, o bien se demoran con los plazos, o ambas cosas a la vez.

Por otra parte, este es un proceso en el que interviene el Ministerio Fiscal (no, no me he equivocado, interviene el Ministerio Fiscal. El registro civil pertenece al Ministerio de Justicia, sí, pero, además, interviene el Ministerio Fiscal), así que, si tenéis problemas, podéis pedir ver al fiscal y plantearle las reclamaciones pertinentes. El Ministerio Fiscal tiene como misión velar por la legalidad, así que su trabajo es, precisamente, hacer que los funcionarios cumplan la ley, e impedir que se inventen cosas. Los funcionarios no pueden hacer leyes. Si tenéis problemas, probad a acudir al fiscal.

Además, si queréis, podéis contactar también conmigo. No soy abogado, pero ya voy teniendo algo de experiencia, y cuando no sé algo, me informo. Casi nunca puedo hacer más que dar un pequeño consejo, pero… dos cabezas piensan más que una ¿no?

Ya me han enviado el auto del juez con respuesta positiva. ¿Y ahora qué tengo que hacer?

No estoy seguro, porque yo todavía no he llegado a ese trámite, aunque la gente no suele hablar sobre ello, de modo que no debe dar muchos problemas (eso espero, estoy harto de que cada pequeña cosa sea un problema). Me parece que una vez que te notifican del auto del juez, el registro civil donde has hecho la solicitud se pone en contacto con el registro civil en el que te inscribieron al nacer, para que extienda una nueva inscripción de nacimiento. Lo que tú tienes que hacer es solicitar una certificación literal de nacimiento, y con eso (y el auto del juez, supongo), ir a hacerte un nuevo DNI y empezar a cambiar tooooooodos tus papeles. Cosa que llevará tiempo.

Por cierto, según la Ley 3/2007, no te deben cobrar por cambiar ningún papel. Llévate una copia cada vez que vayas a solicitar algo, porque es posible que te haga falta. Si te quieren cobrar, reclama. Además, está prohibido hacer publicidad de la rectificación registral de sexo, por lo que si en algún documento figura una mención al respecto (puede ocurrir con los títulos universitarios), debéis pedir que os hagan uno nuevo donde no ponga nada de eso

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Mi primer intento de cambiar de nombre.

Parecía que con la Ley 3/2007, lo del cambio de nombre estaba “chupado”. Es una ley muy sencilla, que convierte este asunto en un mero trámite que, en teoría es tan fácil como acercarse al Registro Civil de vuestra localidad con los documentos necesarios. Sin embargo, esto no ha sido siempre así, desde que se aprobó la ley. Al principio se debía a que en muchos Registros los funcionarios desconcían la existencia de esta norma. Luego, muchos funcionarios de los registros civiles han empezado a creerse con derecho a entorpecer la realización de este trámite. Probablemente se sienten una especie de defensores del orden social que protegen a los genuinos hombres y las genuinas mujeres de la impostura de esos transexuales que pretenden usurpar una identidad que no les corresponde.

Por eso, ahora que estoy iniciando mi propio proceso, he decidido separar algunos posts en una categoría aparte (podéis encontrarla en el menú de la izquierda como “Rectificación de sexo”), pues al parecer hay muchas cosas que es necesario tener en cuenta.

Si vas a empezar tu proceso de rectificación registral de la mención de sexo, no te asustes: en la mayoría de los Registros Civiles no tendrás ningún problema.

En noviembre del año pasado tuve la idea peregrina de solicitar la rectificación registral del sexo (y cambio de nombre), aunque no cumplía con los requisitos para ello. No lo comenté aquí porque me parecía una idea tan absurda que no merecía la pena ni hablar de ello.

Tuve varios motivos. En primer lugar porque me habían llegado noticias de “otros registros civiles” en los que se había concedido un cambio de nombre a personas que no cumplían los requisitos (en aquel momento yo desconocía que la fuente de esa información no era nada fiable) y me dije ¿por qué no probar?

El segundo motivo era que pensaba que las pretensiones se conceden por silencio administrativo. Es decir, que si la Administración no responde dentro del plazo establecido, es que sí. Sin embargo, aunque esto es cierto con carácter general, en el Registro Civil es al contrario: el silencio administrativo equivale a una respuesta negativa. Respecto al silencio administrativo es necesario señalar una cosa más: la administración está obligada a responder siempre, y dentro del plazo establecido para ello (aunque, en la práctica, estos plazos son prorrogables casi siempre). Si no os responden dentro de plazo, reclamad. Hablaré más sobre ello en otro post.

Mi tercer y último motivo era que me habían dicho que iniciar el trámite (aun sabiendo que me lo iban a denegar por no cumplir los requisitos) podría facilitar que la UNED reconociese mi identidad.

Sin embargo, yo tenía muchas dudas de que fuese a servir para algo solicitar la rectificación de sexo sin cumplir los requisitos. Estaba bastante seguro de que me lo iban a denegar… Como ya he dicho, era una idea bastante absurda.

Fui al registro a mediados de noviembre, y cuando mostré los papeles al funcionario, este me los devolvió y me dijo que tenía que hacer una entrevista para poder iniciar ese trámite, pero que ya tenía la agenda cerrada hasta enero, y que la del año que viene no se abriría hasta mediados de diciembre. Que le dejase mis datos, y ya me llamaría.

Yo me quedé más mosqueado que un cura en una fiesta de lesbianas, porque nunca había oido hablar de que hiciese falta ninguna entrevista. Le di mis datos y me fui. Nunca me llamó, y yo, aunque me acordé del tema, no volví a pasar por el registro porque estaba demasiado preocupado buscando trabajo, intentando aprobar mis asignaturas, e intentando convivir con mis padres después de dos años de independencia, cosa que no era fácil para nadie.

En febrero regresé, después de hacer mi primer exámen de la UNED, volví a pasar por allí. No estaba el mismo funcionario de la otra vez, que, según me dijeron, ya no trabajaba allí. Yo me hice el sueco y volví a entregar los papeles, como si no supiera nada de la tal entrevista que, en aquel momento ya lo sabía seguro, se habían sacado ellos de la manga. No me los aceptaron, y me citaron para hacer la dichosa entrevista, para tres semanas más tarde.

Debí reclamar, pero hacerlo habría supuesto buscarme la legislación aplicable, escribir una reclamación, y no tenía la citación por escrito, con lo cual no podía demostrar que el tal trámite existía. En realidad, ni siquiera sabía ante quien ni de que forma podía reclamar. El trámite no era importante para mí, y tenía otras preocupaciones. Lo dejé corer, hice sumisamente mi entrevista (en la que la fncionaria me advirtió que me faltaba un papel, yo le dije que ya lo sabía, y ella me dijo, un poco enfadada, que entonces por qué lo presentaba si sabía que no me lo iban a dar, y yo lo expliqué lo de la UNED), y me olvidé del tema. Tres meses más tarde no me respondieron (ahí podía haber hecho otra gestión para “apremiarles”, después de la cual, el Registro dispone de tres meses más para responder, pero pasé de ello), y cuatro meses y medio más tarde, por fin me notificaron que me denegaban la solicitud.

Así que podría parecer que hice el intento para nada… pero en realidad me sirvió para saber que en mi Registro Civil no conocen bien el procedimiento (creo que lo de la entrevista no lo hicieron por mala fe, sino porque se liaron con el procedimiento normal para hacer el cambio de nombre ), y empezar a investigar qué hacer en caso de que, cuando realizase mi solicitud en serio, volviese a tener problemas. Con las cosas que aprendí en aquella ocasión, y unas pocas más, escribiré otro post dentro de unos días.

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Revisión de la Ley 3/2007 (II)

A veces, cuando protesto por ciertas cosas, como los protocolos de atención sanitaria o las restricciones para hacer el cambio de nombre y sexo legal, me dicen que no sé apreciar lo que tenemos ahora, y que comparado con como estaban las cosas hace unos años, no nos podemos quejar.

«No nos podemos quejar» es algo que se repite mucho cuando se habla de lo mucho que a las personas trans nos queda por conseguir, y no ya a nivel social, sino a nivel legal (en realidad, en lo tocante a transexualidad, creo que la sociedad va muy por delante de las leyes y protocolos establecidos). No estoy muy seguro del por qué de esta sumisión, de esta aceptación, del «no nos podemos quejar». ¿Es porque realmente hay personas trans que piensan que merecen ser maltratadas por el estado? Yo creo que en realidad se trata de miedo a que si nos quejamos por lo poco que «se nos ha dado» (yo diría «que se ha conseguido» pues cada pequeño cambio ha ido siempre precedido de mucha lucha) nos lo quiten y volvamos a lo que había antes. Debe ser eso que dicen de «más vale malo conocido que bueno por conocer».

Lo cierto es que sí que nos podemos, y nos debemos quejar. Las personas trans somos ciudadanos tan buenos o tan malos como el resto, y deberíamos tener los mismos derechos que los demás. ¿Yo no estaba cuando salió la Ley 3/2007? Claro que sí que estaba, sólo que estaba en un sitio bastante feo… en el armario, nada menos.

Paso a hablar de la ley 3/2007, de 15 de marzo, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de la persona. Hay que decir que yo no soy abogado, y mis conocimientos de derecho son muy pobres (pero mucho). Partiendo de lo poco que yo sé, esto es lo que veo:

Artículo 10 de la Constitución.

1. La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la Ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.

2. Las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce se interpretarán de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por Españ

Partimos de la base de que el libre desarrollo de la personalidad, y, sobretodo, la dignidad de la persona, no son posibles si alguien tiene el aspecto y la personalidad de «María», pero en su DNI pone que es «Segismundo». Ir al banco, coger un avión, pagar en el supermercado con una targeta de crédito, presentar el carnet de conducir a un guardia civil que te lo pide… que te digan «¿pero este DNI de quien es?» o «perdone, pero debería venir el titular», y tener que dar una embarazosa explicación (que es igualmente embarazosa para el oyente, quién seguramente no quería saber esas intimidades) no es algo que te haga sentir muy digno, que digamos. Poder cambiar de nombre y sexo legal es imprescindible, y esta necesidad está amparada por la Constitución.

Dice la Ley 3/2007:

Artículo 1. Legitimación.

1. Toda persona de nacionalidad española, mayor de edad y con capacidad suficiente para ello, podrá solicitar la rectificación de la mención registral del sexo.

La rectificación del sexo conllevará el cambio del nombre propio de la persona, a efectos de que no resulte discordante con su sexo registral.

2. Asimismo, la persona interesada podrá incluir en la solicitud la petición del traslado total del folio registral.

Pero dice también la Constitución:

Artículo 13.

1. Los extranjeros gozarán en España de las libertades públicas que garantiza el presente Título en los términos que establezcan los Tratados y la Ley.

El artículo 10 de la constitución dice que tenemos derecho a la dignidad, y el artículo 13 dice que los extranjeros también tienen derecho a la dignidad. Sin embargo, la L. 3/2007 sólo ofrece solución a los españoles. No existe ninguna ley que permita el cambio de nombre y sexo legal «no registral», por lo que si «María» no es española, tendrá que seguir cargando del sambenito de «Segismundo» en su NIE. Al parecer los extranjeros trans no tienen derecho a la dignidad.

Hay que reconocer que está muy bien que cuando un español (o española, claro) en lugar de hacer una enmienda en la partida de nacimiento, se saque una partida de nacimiento limpia, como si el nuevo nombre y sexo que figuran fuesen los que se registraron en el momento de hacer la inscripción registral por primera vez. Así se protege de la manera más efectiva posible la intimidad de las personas.

Artículo 2. Procedimiento.

1. La rectificación de la mención registral del sexo se tramitará y acordará con sujeción a las disposiciones de esta Ley, de acuerdo con las normas establecidas en la Ley del Registro Civil, de 8 de junio de 1957, para los expedientes gubernativos.

En la solicitud de rectificación registral se deberá incluir la elección de un nuevo nombre propio, salvo cuando la persona quiera conservar el que ostente y éste no sea contrario a los requisitos establecidos en la Ley del Registro Civil.

2. No son de aplicación en el expediente para la rectificación de la mención registral del sexo:

  1. La regla primera del artículo 97 de la Ley del Registro Civil.
  2. El párrafo segundo del artículo 218 del Reglamento del Registro Civil.
  3. Los párrafos tercero y cuarto del artículo 349 del Reglamento del Registro Civil

Artículo 3. Autoridad competente.La competencia para conocer de las solicitudes de rectificación registral de la mención del sexo corresponderá al Encargado del Registro Civil del domicilio del solicitante.

    Nada que objetar… de alguna forma hay que hacer el papeleo.

    Artículo 4. Requisitos para acordar la rectificación.

    1. La rectificación registral de la mención del sexo se acordará una vez que la persona solicitante acredite:

    1. Que le ha sido diagnosticada disforia de género.

      La acreditación del cumplimiento de este requisito se realizará mediante informe de médico o psicólogo clínico, colegiados en España o cuyos títulos hayan sido reconocidos u homologados en España, y que deberá hacer referencia:

      1. A la existencia de disonancia entre el sexo morfológico o género fisiológico inicialmente inscrito y la identidad de género sentida por el solicitante o sexo psicosocial, así como la estabilidad y persistencia de esta disonancia.
      2. A la ausencia de trastornos de personalidad que pudieran influir, de forma determinante, en la existencia de la disonancia reseñada en el punto anterior.
    2. Que ha sido tratada médicamente durante al menos dos años para acomodar sus características físicas a las correspondientes al sexo reclamado. La acreditación del cumplimiento de este requisito se efectuará mediante informe del médico colegiado bajo cuya dirección se haya realizado el tratamiento o, en su defecto, mediante informe de un médico forense especializado.

    2. No será necesario para la concesión de la rectificación registral de la mención del sexo de una persona que el tratamiento médico haya incluido cirugía de reasignación sexual. Los tratamientos médicos a los que se refiere la letra b del apartado anterior no serán un requisito necesario para la concesión de la rectificación registral cuando concurran razones de salud o edad que imposibiliten su seguimiento y se aporte certificación médica de tal circunstancia.

    Si nos paramos a mirar el apartado 1 de este artículo, parece que, para hacer efectivo el derecho constitucional a la dignidad y al libre desarrollo de la personalidad, además de ser español, hay que ser un transexual «certificado» como los productos con denominación de origen. Si el psicólogo o el psiquiatra no te han puesto el sello de «enfermo mental» no puedes cambiar de nombre y sexo legal. Por otra parte, eso que de te certifiquen como «enfermo mental» sólo porque tu personalidad no se adecua a lo esperado, a lo que hace todo el mundo, tampoco me parece que sea algo muy digno. De hecho hay personas que consideran que el procedimiento que se sigue para diagnosticar la transexualidad, que incluye preguntas muy íntimas y en algunos casos entrevistas con familiares y amigos, test de la vida real y todas esas cosas, atenta directamente contra la dignidad de la persona.

    La conclusión es que, si mantienes tu dignidad no permitiendo que se te catalogue como enfermo mental, no puedes tener la dignidad de un nombre acorde con tu identidad. Para poder hacer efectivo el derecho a la dignidad a través de la rectificación del sexo registral, hay que dejarse estigmatizar y pasar por un procedimiento indigno. Es decir que, actualmente, el artículo 10 de la Constitución no existe para las personas trans.

    Aún hay más. Dice el artículo 19 de la constitución:

    Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional.Asimismo, tienen derecho a entrar y salir libremente de España en los términos que la Ley establezca. Este derecho no podrá ser limitado por motivos políticos o ideológicos.

    Puesto que el informe psicológico tiene que estar realizado por un psicólogo o médico colegiado en España (o con el título homologado y reconocido en el estado español), una persona transexual que resida en el extranjero tampoco puede tramitar el cambio de nombre y sexo legal. Aunque la constitución nos da el derecho a entrar y salir de España cuando y como queramos, y a vivir donde nos de la gana, si eres transexual, tendrás que residir en el Estado Español hasta que te den el dichoso diagnóstico, o joderte sin poder arreglar los papeles. Esto se podría decir que es casi, casi, una especie de secuestro y no sé hasta que punto no sería motivo para pedir un recurso de amparo ante el Defensor del Pueblo, por violación de los derechos y libertades fundamentales garantizados por la Constitución.

    Respecto a la necesidad de haber sido médicamente tratado durante 2 años, al menos no especifica que tenga que ser certificada por un médico colegiado en España, y además, elimina la necesidad que había antes de que un médico forense te hiciese un humillante reconocimiento físico, aunque algunos registros civiles aún lo exigen, actuando así en vía de hecho. Otra cosa es que, al parecer las personas que han decidido no modificar su cuerpo con hormonas, o no mutilarse, manteniendo su integridad física, no pueden hacer el cambio de nombre.

    El artículo 15 de la Constitución dice así:

    Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes. Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las Leyes penales militares para tiempos de guerra.

    Tristemente, el artículo 15 de la constitución no es para las personas transexuales. Nosotros estamos obligados a renunciar a nuestra integridad física, queramos o no, aunque al menos ya no se nos obliga a esteririlzarnos de manera definitiva a través de la cirugía, y se nos permite mantener nuestra integridad física «por motivos de salud». Desconozco si la inevitable pérdida de fertilidad que conlleva la terapia de reemplazo hormonal se podría considerar un menoscabo de la salud que justificase el no someterse a modificaciones físicas. Claro que, para empezar, lo más probable es que la persona que dijese que tiene intenciones de reproducirse, sería rechazada en la fase de diagnóstico psiquiátrico.

    Artículo 5. Efectos.

    1. La resolución que acuerde la rectificación de la mención registral del sexo tendrá efectos constitutivos a partir de su inscripción en el Registro Civil.

    2. La rectificación registral permitirá a la persona ejercer todos los derechos inherentes a su nueva condición.

    3. El cambio de sexo y nombre acordado no alterará la titularidad de los derechos y obligaciones jurídicas que pudieran corresponder a la persona con anterioridad a la inscripción del cambio registral.

    Artículo 6. Notificación del cambio registral de sexo.

    1. El Encargado del Registro Civil notificará de oficio el cambio de sexo y de nombre producido a las autoridades y organismos que reglamentariamente se determine.

    2. El cambio de sexo y nombre obligará a quien lo hubiere obtenido a solicitar la emisión de un nuevo documento nacional de identidad ajustado a la inscripción registral rectificada. En todo caso se conservará el mismo número del documento nacional de identidad.

    3. La nueva expedición de documentos con fecha anterior a la rectificación registral se realizará a petición del interesado, su representante legal o persona autorizada por aquel, debiendo garantizarse en todo caso por las autoridades, organismos e instituciones que los expidieron en su momento la adecuada identificación de la persona a cuyo favor se expidan los referidos documentos, mediante la oportuna impresión en el duplicado del documento del mismo número de documento nacional de identidad o la misma clave registral que figurare en el original.

    Artículo 7. Publicidad.

    No se dará publicidad sin autorización especial de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de la persona.

    DISPOSICIÓN ADICIONAL PRIMERA. Adición de un apartado 3 al artículo 7 de la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida.

    Se modifica el artículo 7 de la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre Técnicas de reproducción humana asistida, que queda redactado como sigue:

    Artículo 7. Filiación de los hijos nacidos mediante técnicas de reproducción asistida.

    1. La filiación de los nacidos con las técnicas de reproducción asistida se regulará por las leyes civiles, a salvo de las especificaciones establecidas en los tres siguientes artículos.

    2. En ningún caso, la inscripción en el Registro Civil reflejará datos de los que se pueda inferir el carácter de la generación.

    3. Cuando la mujer estuviere casada, y no separada legalmente o de hecho, con otra mujer, esta última podrá manifestar ante el Encargado del Registro Civil del domicilio conyugal, que consiente en que cuando nazca el hijo de su cónyuge, se determine a su favor la filiación respecto del nacido.

    DISPOSICIÓN ADICIONAL SEGUNDA. Reexpedición de títulos o documentos.

    A efectos de abono de tasas por reexpedición de los títulos o documentos, la rectificación de la mención del sexo en el Registro Civil no se considera causa atribuible a la persona interesada.

    Así a primera vista, estos no están mal. Están hasta bien. Aunque no me extrañaría que alguien más versado que yo en estos temas les encuentre alguna pega.

    DISPOSICIÓN TRANSITORIA ÚNICA. Exoneración de la acreditación de requisitos para la rectificación de la mención registral del sexo.

    La persona que, mediante informe de médico colegiado o certificado del médico del Registro Civil, acredite haber sido sometida a cirugía de reasignación sexual con anterioridad a la entrada en vigor de esta Ley, quedará exonerada de acreditar los requisitos previstos por el artículo 4.1.

    No deja de resultar curioso que, si te «operaste» antes de que saliese la ley, no sea necesario tener el certificado de tener un trastorno mental y todas las mil quinientas, mientras que si te operas después, sí lo necesitas todo. ¿Por qué? ¿Qué diferencia hay entre una situación y otra? Entiendo que las leyes deben ser irretroactivas, pero en este caso no es un caso de irretroactividad, puesto que no indica que se aplique la norma anterior… Supongo que por ahí irán los tiros.

    Finalmente:

    DISPOSICIÓN FINAL SEGUNDA. Modificación de la Ley del Registro Civil, de 8 de junio de 1957.

    La Ley del Registro Civil, de 8 de junio de 1957, queda modificada como sigue:

    • Uno. El primer párrafo del artículo 6 quedará redactado de la siguiente forma:
    • El Registro es público para quienes tengan interés en conocer los asientos, con las excepciones que prevean ésta u otras leyes.

    • Dos. El segundo párrafo del artículo 15 quedará redactado de la siguiente forma:
    • En todo caso se inscribirán los hechos ocurridos fuera de España, cuando las correspondientes inscripciones deban servir de base a inscripciones exigidas por el derecho español.

    • Tres. El segundo párrafo del artículo 54 queda redactado como sigue:
    • Quedan prohibidos los nombres que objetivamente perjudiquen a la persona, los que hagan confusa la identificación y los que induzcan a error en cuanto al sexo.

    • Cuatro. El artículo 93.2 queda redactado como sigue:
    • 2. La indicación equivocada del sexo cuando igualmente no haya duda sobre la identidad del nacido por las demás circunstancias, así como la mención registral relativa al sexo de las personas en los casos de disforia de género.

    Esta disposición reconoce la inscripición de los hechos sucedidos en el extranjero, por lo que un español residente en el extranjero debería poder hacer la rectificación de la mención registral de sexo ¿no? Eso está muy bien, pero… que me explique cómo, si las condiciones para hacerlo no se pueden cumplir si vives en el extranjero.

    Lo de que quedan prohibidos los nombres que creen confusión respecto al sexo de la persona, va en contra del artículo 14 de la constitución. Ese no lo voy a copiar porque es el único que nos sabemos todos… Todos los españoles son iguales ante la ley, sin que quepa discriminación por razón de […] sexo, etc. Impedir que alguien que es legalmente mujer, como yo, por ejemplo, se llame «Pablo» es discriminación por razón de sexo. Cada cual debería poder llamarse como quiera.

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    Revisión de la Ley 3/2007 (I)

    Recuerdo el día en que supe de la existencia de la Ley 3/2007, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas, también conocida como «ley de identidad de género», aunque no se muy bien la razón.

    Iba a Granada con mi padre, a comprar a un proveedor. Mi padre, como casi siempre en aquella época, tenía puesta la COPE (ahora no sé si sigue escuchando la COPE o no). Tres personas, una mujer y dos hombres, hablaban sobre la nueva ley que permitiría a los transexuales cambiar de nombre y sexo legal después de dos años de hormonación, sin necesidad de ir a juicio y sin tener que operarse de nada. Los tres estaban de acuerdo en que se trataba de una ley necesaria, que estaba muy bien que la gente pudiese adecuar sus papeles para poder tener una participación plena en la sociedad, no sufrir discriminación y salvaguardar su intimidad.

    Yo tenía un pellizco en el estómago. Me alegré mucho de que saliese esa ley, pensando que si yo fuese transexual, me gustaría que hubiese una forma fácil de cambiar de nombre y sexo legal. Por aquel entonces eso era una tarea casi titánica. Había que ir a juicio, un juicio que podías ganar o perder, y había que someterse no sólo a ciertas cirugías (en el caso de las mujeres trans a la vaginoplastia, en el caso de los hombre, normalmente se consideraba que era suficiente con la masectomía, ya que la faloplastia no queda muy bien), sino a que un perito les hiciese un exámen físico y comprobase que se habían operado. No me parecía justo y aunque tenía la vaga idea de que esperar dos años antes de poder cambiar de sexo y nombre era esperar mucho tiempo, y que probablemente el segundo año sería difícil, me entusiasmé.

    Por supuesto, no podía demostrar que esa noticia me había alegrado mucho. Ese día muchas personas trans bailaron, se abrazaron y lo celebraron. Yo me limité a decirle a mi padre:

    – Pues está muy bien esa ley ¿no? – aún a sabiendas que este pequeño comentario podía delatar un cierto sentimiento que no sería bienvenido.

    – Psche… – respondió mi padre -. A mí me da igual, no es mi problema.

    Es uno de esos momentos que se te quedan grabados a fuego en la memoria. Como si lo viera ahora, acabábamos de dejar atrás la rotonda que se encuentra en la intersección entre dos carreteras nacionales, el sol estaba todavía alto y me caía agradablemente sobre la cara. Eran alrededor de las cuatro de la tarde y yo entraba en ese estado de sopor que nos da a los que estamos acostumbrados a dormir la siesta, cuando no dormimos a la hora de la siesta.

    Una voz en mi interior, sin permiso y sin control, me susurró: «puede que sí que llegue a ser mi problema». Al instante la mandé callar (en eso tenía mucha práctica) y pensé una buena respuesta que darle a mi padre.

    – También es verdad – dije, fingiéndo que no le daba más importancia. Cerré los ojos y dejé que el sol me adormeciese mientras en la radio seguían dándole vueltas al tema.

    En aquel momento no sabía que algún día yo llegaría a hacer uso de esta ley. Mucho menos imaginaba que se convertiría en una preocupación de primer orden para mí y que incluso se presentaría como un obstáculo para que pudiese ejercer mi derecho constitucional de libertad de residencia, y que sería uno de los principales motores motivacionales para ponerme a estudiar derecho.

    Muy pocos o ninguno de los que en aquel momento celebrábamos aquella ley, abiertamente o en el armario, podíamos imaginar todos los problemas que conllevaría. Pensamos que con ella ya estaba todo resuelto, pero estábamos muy equivocados.

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