Archivo mensual: septiembre 2012

Cuarto congreso de TGEU en Dublín

El día 9 de septiembre se clausuró el 4º consejo organizado por la asociación europea Transgender Europe (TGEU), que engloba asociaciones y miembros individuales de todo el continente. En esta ocasión, la organización del evento ha corrido a cargo de la organización irlandesa TENI, en Dublín.

Si por algo se ha caraterizado este consejo ha sido por la variedad y flexibilidad de los contenidos, con hasta 28 talleres paralelos que han hecho posible que cada delegadx  se enfoque en aquellos espacios que más le interesaban, dando lugar a tal diversidad de contenido que se puede decir que no ha habido un solo consejo para todxs, sino tantos consejos como delegadxs.

No obstante, podríamos utiliza el lema del consejo, “trans rights now” (“derechos trans ahora”), como resumen de la linea general del mismo. Este consejo ha venido a celebrarse en un momento en que en Irlanda se está luchando por obtener una ley de reconocimiento legal de género (o ley de identidad de género). Esta lucha, además, se inserta dentro de una corriente generalizada a nivel mundial de lucha por el acceso de las personas trans al reconocimiento del género, así como al acceso de otros derechos humanos, como al acceso a la salud, tanto específica para personas transexuales como en general, al trabajo, matrimonio, educación, derechos reproductivos, y, por supuesto, al derecho a la vida.

Las lineas de trabajo, tanto de los distintos talleres, como de los tres paneles principales, han estado enfocadas a cuestiones eminentemente prácticas, sin entrar en terrenos pantanosos como la definición de quien es trans, y hacia quien debe ir enfocada el acceso a los derechos. Da la sensación de que atrás quedan los discursos jerarquizantes y exclusionistas que pretendían definir qué personas trans tenían derechos, y qué personas no los tenían, en base a criterios arbitrarios tales como diagnósticos psiquiátricos, tratamientos médicos, cirugías, orientación sexual, o incluso por la forma de vestir. Sin siquiera tratar de acercase a discursos del miedo y la transfobia interiorizada como “no podemos hacer eso, porque la gente se confunde”, o “no podemos permitir que todo el que quiera pueda cambiar de nombre u hormonarse”, parecía existir un consenso general de que todos los derechos humanos deberían ser accesibles a todos los seres humanos. Cosa que debería ser obvia, por otra parte.

Hubo talleres de todas clases, desde talleres sobre expresión artística, talleres sobre trabajo sexual, transnormatividad, el taller impartido por el Observatorio de Asesinatos Trans (TMM – Trans Murder Monitoring), etc. Sin embargo, yo elegí principalmente aquellos que estaba relacionados con el acceso a derechos humanos.

Los talleres a los que asistí tuvieron un enfoque eminentemente práctico, centrado principalmente en la detección de problemas, de cara a enfocar la actividad futura de TGEU hacia el abordaje de las cuestiones planteadas. En general, observé que dentro de la diversidad de paises del continente (no sólo pertenecientes a la UE) existen tres niveles de acceso de las personas trans a los diversos derechos humanos: aquellos paises en los que no existe prácticamente ninguna protección de los derechos de las personas trans, o existe tan sólo en algunas areas, pero no en otras (por ejemplo, los paises del Este, donde no se proporcionan servicios sanitarios específicos para las personas trans, ni legislación alguna relativa al reconocimiento legal de la identidad de género, aunque este sería también el caso de otro paises más cercanos como Irlanda o Francia). En segundo lugar, aquellos paises que fueron pioneros a la hora de proporcionar acceso a ciertos derechos a las personas trans, pero que se quedaron fosilizados en esos primeros pasos, y mantienen un férreo control respecto al acceso, incluyendo la exigencia de algunos requisitos que vulneran gravemente los derechos humanos, tales como la esterilización forzada, o el divorcio para aquellas personas que estén casadas (se encontrarían comprendidos la mayor parte de paises del norte de Europa). Finalmente, los paises donde la regulación del acceso a los derechos trans es más reciente, pero todavía incompleta, tutelada por unos médicos que se han otorgado, y a los que se les ha otorgado, el papel de jueces o la capacidad de filtrar a aquellas personas que se acercan suficientemente al modelo de hombre/mujer socialmente establecido como para que sus cuerpos, sus comportamientos y sus identidades sean merecedoras de respeto (aquí podríamos mencionar a España o Alemania). El único país del mundo donde hoy en día se puede producir un reconocimiento completo de las identidades trans (con la única excepción de que tan sólo se reconocen dos géneros, y que la implementación de la atención sanitaria específica está limitada por la disponibilidad de recursos), es Argentina.

La principal barrera para acceder a los derechos de las personas trans es la falta de legislación al respecto. Cuando esta legislación existe, las segundas barreras son los requisitos que se imponen para ejercer los derechos reconocidos en tales legislaciones. La tutela de los médicos, así como la existencia de protocolos médicos patologizantes y estigmatizantes, también se convierte en un fuerte generador de discriminación para las personas trans.

Durante el consejo también tuvo lugar la asamblea general de TGEU, que eligió para el nuevo comité directivo a Kristian Randelovic, Laura Leprince, Kemal Aysu Ayrikotu, Alecs Recher, Arja Voipio, Vreer Verkeke y Kim Trau, mientras que María Sundin y Wiktor Jajko Dynarski fueron reelegidos para la co-residencia, y Christian A. Mollerop y Carolien van de Langemaat fueron votados como auditores para los años 2012-2014

La única nota negativa la puso la agresión que sufrió un grupo de asistentes (entre ellxs se encontraban Kemal y Laura Leprince, recién elegidxs ambxs miembrx del comité directivo), en la noche del 8 de septiembre. Dadas las circunstancias en que tuvo lugar dicha agresión, se sospecha que tuvo un origen tanto xenofóbico como transfóbico, puesto que los agresores se dirigieron en primer lugar a lxs asistentes de procedencia turca. Se demuestra así, tristemente, una vez más, que no existe ningún lugar seguro para las personas trans, y que cuando se acumulan la xenofobia, la transfobia, y las identidades trans-femeninas, la situación de vulneración de los derechos humanos de las personas trans se vuelve insostenible.

El congreso en números:

Asistencia:
   –  Más de 120 delegados
   –  De más de 20 países.
   –  Tres días de duracion
Contenidos:
   –  Asamblea general de miembros de TGEU
   –  Tres paneles.
   –  28 talleres   paralelos organizados en 4 espacios
   –  2 espacios para hasta 10 talleres autoorganizados

–  1 concentración para exigir derechos para las personas trans

El consejo en prensa.

Se propone legislación para dar reconocimiento legal a las personas trans. (En inglés)
Nuevas leyes para personas trans en camino. (En inglés)
Burton se refiere a la Conferencia de TGEU (En inglés)
Amnistía Internacional pide a los gobiernos a introducir legislación de reconocimiento de género sin requisitos de diagnóstico o de divorcio. (En Danés)
¡No hay espacios seguros para las personas trans! (En inglés)

IGLYO condena el delito de odio trans-xenofóbico en Dublín. (En inglés)

El congreso en videos

¿No pudiste ir al congreso? El canal de youtube de TENI nos ofrece algunos de las ponencias y momentos más interesantes.

¡¡Espero que este artículo te haya gustado, porque he sudado tinta para conseguir que quede más o menos bien colocado en el blog!! Si te ha gustado ¡Compártelo! 

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¿¿¿Quien me ha robado los últimos quince días???

¡Cuanto tiempo sin pasar por aquí! ¿Ya han pasado dos semanas? ¡No puede ser! Me habían dicho que según uno se va haciendo viejo, el tiempo pasa más deprisa, pero esto empieza a parecer cosa de brujería…

Como he estado super liado, voy a hacer un resumen de lo que he estado haciendo estas últimas dos semanas.

¿Os acordáis de mi amigo Jorge Santana, que había desaparecido? Por suerte, sólo fue un susto ¡Pero menudo susto! Tenía previsto un viaje a Perú para principios de septiembre, y una buena mañana, así como quien no quiere la cosa, le dio el punto y se fue si avisar a nadie. Al cabo de una semana, cuando ya la cosa parecía definitivamente seria, el Ministerio Fiscal del Ecuador comenzó las investigaciones, y muy pronto descubrieron que había cruzado por tierra la frontera con Perú, un día después de marcharse. Ese mismo día, Jorge llamó a su familia para decir que estaba bien. A mí, la verdad, en ese momento me dieron ganas de matarlo, pero ahora me alegro de que esté bien.

Luego vino el exámen. Después de haberme pasado todo el verano estudiando Historia del Derecho, el día 6 de septiembre era la hora de la verdad. Y tenía que repasarlo todo. Casi 700 páginas de temario para una asignatura CUATRIMESTRAL que abarca nada menos que 18 siglos. Desde los prerromanos hasta el S. XV, 1700 años para metérselos en el coco, así como quien no quiere la cosa. Las dos semanas anteriores me las pasé pegado a los apuntes como si me hubiesen soldado a ellos. Me levantaba pensando en los emperadores romanos, y me acostaba pensando en los reyes visigodos. Alfonso X casi era un viejo amigo. Vamos, que me lo he estudiado hasta donde era humanamente posible… Y si lo llego a saber, me paso todo el verano en la playa, porque para aprobar el súper examen que han puesto, hay que ser primo hermano de Dios, por lo menos.

A ver, si no he estudiado, y no me se las preguntas, no me voy a quejar. O si me las sabía, pero me he hecho un lío, pues mala suerte, culpa mía. Pero es que este examen… Hay que ser hijo de ministro, que, como todo el mundo sabe, es un nivel de cabronismo mucho mayor que el del hijo de puta, ya que generalmente los hijos de las putas no van buscando molestar a nadie, o al menos yo nunca he tenido problema con ninguno de ellos, mientras que los hijos de los ministros sí me roban todos los días. Como decía… hay que ser un grandísimo hijo de ministro para poner un examen como ese.

En cuanto vi el examen pensé que había suspendido, y hasta estuve a punto de levantarme y salir. Pero ya que estaba allí, pensé en ponerme a escribir, porque lo cierto es que de todas las preguntas sabía algo (ya que había estudiado), aunque no las dominase (porque a quien coño se le ocurre preguntar el fuero de Vitoria, si eso no lo estudian ni en los colegios vascos, no me fastidies). Y ya que estaba escribiendo, me animé a ser un poco creativo, porque había algunos datos y fechas que me sonaban… así que pensé ponerlos, porque si los ponía y estaban bien, iba a quedar como Dios, y seguro que los profesores pensarían «por lo menos ha estudiado algo», mientras que si no los ponía, muy probablemente iba a suspender con un 4, y si los ponía, y son incorrectos… bueno, tanto da suspender con un 4 que con un 2 ¿no? Así que vaya usted a saber. Si ese día la Virgen se me apareció y mis arranques creativos estuvieron inspirados por la divina providencia, a lo mejor hasta apruebo con nota y todo. Pero, la verdad, no me hago muchas ilusiones… más bien, ya he incluido «pagar segunda matricula de Historia del Derecho» entre los gastos a tener en cuenta para el próximo trimestre 😦

Lo único bueno de este examen, es que ha sido el primero que he hecho bajo mi propio nombre. ¡Que alegría escribir Pablo en el exámen! ¡Y que los profesores no se sorprendan cuando les das el DNI al entregar los folios! En uno de los folios estuve a punto de equivocarme y poner Elena… cosas de la costumbre. La verdad es que hasta que no vi salir el examen de la valija electrónica no las tenía todas conmigo de que fuese a poder examinarme, y ahora, hasta que no vea las notas, tampoco tengo nada claro que me vayan a llegar la nota sin problemas, así que, por si acaso, pedí el justificante de que he estado en el examen. Por lo que pueda pasar.

A todo esto, una semana antes del examen, empecé a encontrarme mal. Estaba cogiendo un catarro. Como no. A mí es que el estrés me baja mucho las defensas, y aunque tomo vitaminas y tengo cuidado de no enfriarme… como si nada. Me resfrié, pero a base de fuerza de voluntad, conseguí mantenerlo a raya.

El día siguiente al del examen, me tocaba coger el avión para el 4º Consejo de TGEU en Dublín, del que próximamente escribiré un post (ya lo tengo casi listo, lo cuelgo el miércoles, por seguir el ritmo de publicación de la.trans.tienda). A todo esto, los de Ryanair seguían sin cambiarme el nombre en el billete de avión, pero se lo comenté a los de TGEU, y rápidamente me mandaron un e-mail para decirme que no me preocupara, que había gente que había volado con Ryanair en las mismas circunstancias que yo, y sin problema, y de paso me explicaron por qué tenía derecho a coger el avión. Yo imprimí el correo, descargué e imprimí las leyes que venían mencionadas en él, y confié en que con eso y un poco de suerte, fuese suficiente. Imprimí mis billetes, y me fui a dormir.

Por si acaso, llegué al aeropuerto dos horas y media antes de que saliese el vuelo, aunque no llevaba maleta y por tanto podía ir directamente a la puerta de embarque. Pero en lugar de eso, me fui directamente a la oficina de Ryanair en el aeropuerto de Málaga (aquí es donde se nota que uno ha estudiado turismo ^_^) y les expliqué lo que me pasaba. Me costó un par de intentos que la chica que me atendía entendiese que no se trataba de un cambio de nombre normal, de esos que cuestan 150€ (al principio se quedó un poquito aturullada, pero eso nos ha pasado a todos alguna vez), pero pronto reaccionó y llamó a su jefe. Se lo volví a explicar al jefe, que sí lo pilló a la primera y le pidió a otra compañera que hiciera unas llamadas… a todo esto, yo llevaba encima toda la información que me habían pedido que mandara por fax para cambiarme el nombre del billete, incluyendo el recibo de que el fax se había recibido en la oficina de Ryanair en Dublín (esa es la gracia de los faxes, que te queda una prueba de que ha sido recibido). Es decir, llevaba el recibo del fax, el texto de la solicitud, el auto de la jueza, fotocopia de la partida de nacimiento nueva, y hasta una fotocopia del DNI. Luego, la chica de Ryanair que hizo las gestiones me dijo que le habían preguntado si llevaba algún papel que demostrase que yo era la misma persona y dijo «sí, un tocho». Al final, después de una horita, me consiguieron cambiar el nombre, y todo fue estupendamente. Muy amables y muy bien.

Hasta ahora, no he tenido nunca problemas a la hora de pasar un control de policía con mi viejo DNI a nombre de Elena. Nadie me ponía caras raras, ni hacían aspavientos, ni nada. Lo más normal del mundo. Pero oye, ir con un DNI que no va explicando a todo el mundo que eres transexual… da bastante tranquilidad. Lo de ser visible y tal, está muy bien, sin embargo… creo que no pasa nada por ahorrarme algunas emociones fuertes. Ya puede decir quien quiera que me estoy armarizando, que me da igual. Estoy muy contento con mi nuevo DNI. ^_^ 

Total, que allá me fui a Dublín, y estuve en el Consejo de TGEU, que fue una experiencia maravillosa (¡Mañana la posteo! ¡De verdad!), sobre la que no me voy a alargar ahora. Pero fue un poco demasiado para la garganta, que ya la llevaba tocada de antes de los exámenes, y cuando volví, me encontraba bastante regular.

Me habría venido muy bien tomarme un par de días extra de descanso, pero no pudo ser… tengo mucho trabajo atrasado después de los exámenes, y tengo que preparar la tienda para que todo esté listo para el próximo curso y no se me empiecen a acabar las cosas cuando más liado esté. Aún así, el resfriado iba mejorando, mejorando… hasta el miercoles por la noche, que me forcé un poco más, y el jueves estaba fatal. El viernes empecé a sospechar que estaba a punto de volver a tener neumonía. Estaba como un trapo. El sábado me lo pasé en coma. O en cama. O ambas cosas a la vez, no sé. No recuerdo qué comí. Creo que unas salchichas que había en la nevera y algo de zumo de naranja y miel (de eso sí me acuerdo, qué rico estaba). El domingo resucité por la noche, aunque no había tenido fiebre en todo el día. Hoy, a currar otra vez, pero con tranquilidad.

A veces pienso que debería mudarme a un planeta que tuviese los días más largos, pero luego después me parece que mejor que no… seguro que se me ocurrirían más cosas para hacer.

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Desaparecido Jorge Santana, activista intersex de Ecuador

Jorge David Santana Erazo, también conocido como «el Chulla» por ser el único activista intersex de Ecuador, lleva en paradero desconocido desde el día 27 de agosto, después de finalizar el proyecto de radio en el que trabaja desde hace algún tiempo con el colectivo Sentimos Diverso. Fue visto por última vez el martes 28 por la mañana, momento a partir del cual no ha vuelto a haber noticias suyas, ni por sus amigos, ni por su familia, ni a través de redes sociales o por cualquier otro medio.

Jorge, de 34 años y carpintero de profesión, es residente en Quito (Ecuador) y realiza una intensa labor en el campo del activismo LGTBI, especialmente en lo referido a transgenerismo e intersexualidad, habiendo aparecido en diversos medios de comunicación: radio, prensa y televisión. Una de las consecuencias de la lucha por la visibilización de las personas intersex es la de hacerse él mismo visible y públicamente reconocible, lo cual le convierte en una persona propicia de cara a ser víctima de un crimen de odio por razón de canon corporal, identidad de género u orientación sexual.

A veces, especialmente en épocas en que desde los medios de comunicación y la clase política arrecian los comentarios transfóbicos que tratan de presentar a la personas trans como personas viciosas que nos aprovechamos de los fondos del Estado para costear nuestros vicios a costa de las pensiones de los ancianos, o la atención médica a niños, prestaciones tales como dentistas o gafas, etc… Cuando salgo a la calle me pregunto si no me encontraré con alguna persona que, harta ya de los abusos de los que cree ser víctima, me ataque con algún arma, y yo no me pueda defender. ¿Fue eso lo que le ocurrió a Jorge?

El lunes pasado lo vi conectado al chat de Gmail, pensé en saludarle un momento, a ver como estaba, pero iba con prisa y pensé que ya podría hablar con él otro día que estuviese más desliado. Todavía espero poder hacerlo, volver a chatear con él, o hacer una llamadita por Skype y sorprendernos de lo cambiados que nos vamos encontrando desde que nos vimos en persona por última vez, hace dos años, allá en Quito.

Si eres quieres colaborar en su búsqueda, difunde esta noticia y el afiche que dejo a continuación, por todos los medios a tu alcance. Si vives en Ecuador, imprime el afiche y pégalo por donde vives. Generalmente las personas desaparecidas, reaparecen lejos del lugar donde fueron vistas por última vez. Si crees que puedes colaborar de cualquier otra forma, o tienes cualquier información que pueda ser útil (como, por ejemplo noticias suyas posteriores al lunes, 27 de agosto), ponte en contacto con el teléfono 098621845 o escribe a la dirección sentimos.mucho@gmail.com ¡Toda ayuda o información es necesaria!

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