Archivo mensual: mayo 2011

En referencia al proyecto de Ley de Igualdad de Trato

He visto varios artículos sobre el proyecto de Ley de Igualdad de Trato, también conocido como «Ley mordaza», y lo primero que sorprende es que casi todos ellos son uniformes. Que cada cual reflexione sobre lo que esto puede significar. Por mi parte lo que sí puedo decir es que yo he sido discriminado una y otra vez por motivo de identidad de género y, como es lógico, soy proclive a dar la bienvenida a las medidas que puedan contribuir a que esta discriminación hacia mí y hacia otros cese. Como soy parte implicada, no puedo ser objetivo, de modo que animo a quien quiera una información completa, no sesgada y veraz, a leerse el proyecto de ley. Para los demás, aquí dejo una respuesta que he intentado publicar a la siguiente entrada del blog de un tal Elentir que, al parecer, es bastante conocido. (En el momento de escribir esta entrada, mi respuesta en tal blog no ha sido publicada. No es que me parezca mal que cada cual modere su blog como le de la gana, es para que nadie se rompa la cabeza buscándola).

Empezaré comentando esta entrada partiendo de la siguiente base: hay muchas personas a las que les parece totalmente disparatado que si antes a los maricones y demás gentuza (como yo, que soy transexual y bisexual) nos metían en la cárcel con la ley de vagos y maleantes, ahora ya no sólo tengamos los mismos derechos que los demás, sino que, además, hasta esté prohibido insultarnos. Un escándalo contra natura que pone el mundo al revés. Pobrecitos, que pena me dan. Estoy a punto de llorar y todo.

Pasando a los hechos objetivos del blog, el artículo 3 del proyecto de ley no señala: “Esta Ley se aplicará en todos los ámbitos de la vida política, económica, cultural y social” Enumera una serie de ámbitos para los que, en mi opinión, es necesario establecer esta ley, puesto que la discriminación, y además, muy gravemente. Los criterios de discriminación son:

Art. 2.1 «Nadie podrá ser discriminado por razón de nacimiento, origen racial o étnico, sexo, religión, convicción u opinión, edad, discapacidad, orientación o identidad sexual, enfermedad, o cualquier otra condición o
circunstancia personal o social.» Muy similares a los que ya aparecen en el art. 14 de la Constitución.

Respecto al ámbito objetivo de aplicación, no incluye las páginas personales, así que, señor Elentir, puede usted estar muy tranquilo: podrá discriminar todo lo que quiera en su blog.

El artículo 4 sí incluye las palabras que usted blog escribe, pero, además, incluye otras muchas. Especialmente, el art. 4.2 establece una limitación a la no discriminación que es «No se considera discriminación la diferencia de trato basada en alguna de las causas previstas en el apartado primero del artículo dos de esta Ley derivada de una disposición, conducta, acto, criterio o práctica que pueda justificarse objetivamente por una finalidad legítima y como medio adecuado, necesario y proporcionado para alcanzarla.» De modo que, aunque fuese verdad que la ley especifica que no se puede establecer discriminación por razón de idioma (que no lo hace, por cierto), la limitación del uso de idiomas quedaría justificada por el objetivo del bog, que parece ser «engañar sobre el conenido de los proyectos de ley a los lectores de habla española, transmitiendo información falsa». Si el objetivo fuese «establecer una comunidad de usuarios de Linux», no sería considerado como discriminación el moderar los comentarios de alguien que estuviese constantemente hablado de Windows, así que los usuarios de Linux también pueden estar tranquilos.

La interpretación que hace usted del artículo 5 sobre discriminación indirecta, es disparatada. La discriminación indirecta no significa establecer criterios para animar a la gente a que cometa actos de discriminación. Un ejemplo de discriminación indirecta podría ser lo que me pasa a mí cuando voy a cualquier centro médico y se me llama por mi nombre legal: en ese momento se hace público un dato de mi expediente médico (que soy transexual) al mismo tiempo que se vulnera mi derecho a la propia imagen e incluso al honor. Sin ir más lejos, el martes pasado fui a hacerme un análisis de sangre al ambulatorio de mi pueblo, y cuando una de las pacientes me vio, se echó a reir. Gracias a esta ley podré exigir en los hospitales que dejen de llamarme de esa manera, cosa que, en estos momentos, no tengo derecho a solicitar, puesto que los nombres y apellidos que figuran en el DNI son un dato público. Lo que pasa es que como usted no debe haber sufrido nunca una discriminación real, no comprende a qué va referida la ley. O quizá está usted dentro del grupo de los que opinan que la gentuza como yo no debería poder tener los mismos derechos que las personas decentes.

La interpretación referente al artículo 10 también es absurda, empezando porque este blog está fuera del ámbito objetivo de aplicación (claro que como usted empezño diciendo una mentira del tamaño de un tolebús al mencionar el artículo 3 que especifica el ámbito de actuación, pues… en su mundo ficticio, sí se podría interpretar así). La realidad es que el artículo 10 está pensado para proteger a personas como una amiga mía, que está denunciando a su médico porque se niega a darle los tratamientos sanitarios que están prescritos en su caso, a no ser que se vista como a él le guste, y eduque a sus hijos y se relacione con su mujer como el médico diga. Muchas otras pacientes de este médico están en la misma situación, pero ninguno se atreven a denunciar no vaya a ser que les retiren los tratamientos. Con esta ley, podrán denunciar sin miedo. Claro que también es posible que usted opine que la gentuza como yo, aunque pagamos impuestos, no deberíamos tener derecho a la salud.

En fin, no sigo con el resto, porque va todo en la misma linea. Enhorabuena por la entrada, que está siendo muy leida y mucha gente se la está creyendo, aunque lamento informarle de que la gran mayoría de la población de este país está en contra de la discriminación. Por lo general, las leyes antidiscriminación de nuestro Gobierno son completamente ineficaces, como la ley contra la discriminación de la mujer, o la de la violencia de género, pero esta precisamente, es una ley necesaria, útil y bien hecha, que servirá para frenar la discriminación que muchos venimos sufriendo desde hace ya demasiado tiempo. Eso, claro, molesta y da mucho miedo a los que discriminan.

———-

Añado aquí, en mi propio blog, las siguientes observaciones:

No es cierto que el artículo 28 invierta la carga de prueba. El artículo 28.1 indica que cuando se haga una acusación basada en indicios suficientes, la parte denunciada tendrá que justificarse. Es decir, que yo, para denunciar a alguien, tengo que presentar pruebas, y si mis pruebas son convincentes (con lo cual ya superaríamos la fase de presunción de inocencia), entonces la parte denunciada tendrá que defenderse. ¡Pues claro! ¿Qué quieren, que la parte denunciada no se pueda defender? Pero la ley va aún más allá y señala que para los procesos penales y los procesos administrativos sancionadores no se aplicará lo establecido en esta ley, por lo que se aplicará el procedimiento normal para todos los casos.

Sin entrar en más detalles, las supuestas interpretaciones que he visto en otros artículos que señalan que esta ley es para censurar blogs por la cara, sin jueces ni nada, tampoco son ciertas. Para empezar, la eliminación de contenidos de una página de internet tendrá que ser ordenada por un juez, si el juez opina que es necesario, y con sujección a ciertas limitaciones. El proceso administrativo relativo a los actos discriminatorios será llevado, como siempre, por la administración (sin participación del juez), aunque, como siempre, contra la resolución de la Administración siempre cabrá interponer un recurso en los juzgados de lo contencioso-administrativo. Como siempre, los ciudadanos estamos bastante indefensos ante la arbitrariedad de la Administración, pero eso no es culpa de esta ley, sino, sobretodo, de la Ley de Organización y Funcionamiento de la Administración General del Estado y Proceso Administrativo Común, que es la que lleva esas cosas.

La pena es que la fachaopinión se difundirá mucho más que mi opinión, pero así es la vida… El día 17 de mayo fue el día contra la homofobia y la transfobia, dos semanas más tarde aquí estamos, teniendo que defender la primera ley que se hace específicamente para evitar que nos discriminen (lo cual demuestra que la discriminación existe).

9 comentarios

Archivado bajo Mundo

Votar con el DNI sin cambiar.

Esta mañana he ido a ejercer mi derecho al voto (y, por si a alguien le interesa, no he votado al PPSOE), sin ningún tipo de preocupación ni nerviosismo.

¿Por qué debería estar nervioso? ¿Por las manifestaciones del 15-M? ¿Por no saber a quien votar? Pues no, el motivo que podría haberme causado alguna inquietud era, una vez más, que tenía que enseñar el dichoso DNI. Pero como hasta la fecha no he tenido ningún problema en absoluto, no iba nada nervioso.

Después de buscar la papeleta correspondiente, meterla en el sobrecito correspondiente, cerrar el sobrecito y buscarme en las listas para comprobar que todo estaba correcto (bajo a atenta mirada de un solícito interventor del PSOE con unos brazos grandes como jamones, que probablemente habría podido partir el fajo de listas en dos con las manos desnudas), me acerco a la mesa con el DNI en mano.

La presidenta lo coge y lo mira sin darle mayor importancia, y lo lee en voz alta para mí. Vergara Pérez… ¿Elena? Mira la foto, luego me mira a mí (sí, el parecido entre la foto y la persona que tiene delante es indica que somos la misma persona), y repite atónita, esta vez pidiendo que le de confirmación de que su vista no la engaña y el DNI es, efectivamente, mío: ¿Elena?

Por toda respuesta me encojo de hombros en un gesto que viene a decir «las explicaciones se las pide usted a mis padres, que son los que eligieron el nombre». Ella responde con otro gesto, que viene a decir «ah», y comunica mis apellidos al hombre que está a su derecha, subrayando los nombres en la lista del censo, con rotulador amarillo. «Vergara Pérez», y, cuando ya ha encontrado los apellidos «Elena». El hombre levanta la cabeza de la lista y la mira con un gesto interrogativo de «perdona, no he oido bien». La presidenta aclara «sí, es que el nombre está…». La frase se queda en el aire, porque no  sabe como terminarla. ¿El nombre está mal? ¿Alguien se equivocó al emitir el DNI? ¿O al rellenar la hoja de registro? ¿Cómo va a estar mal el nombre en el DNI?

Sin mayor complicación, me indica que ya puedo votar, me devuelve el DNI y me marcho.

Sé que me repito más que el ajo, pero la frase que iba a decir esa señora era correcta. El nombre está mal. El DNI debe reflejar (y generalmente refleja) los datos reales de la persona. De ahí que estas dos personas se hayan sorprendido. No es que les haya extrañado encontrarse ante una persona transexual, puesto que me parece que ningunx de lxs dos ha llegado a pensar eso ni por un instante (quizá más tarde junten dos y dos, pero no en ese momento). Lo que les ha sorprendido hasta el punto de que no podían dar crédito a sus sentidos es que hubiese semejante error de bulto en el DNI.

Aprovecho para decir que, aunque mi aspecto fuese totalmente femenino,  si yo me llamo Pablo y ese es el nombre con el que me identifico de manera cotidiana, ese es el nombre que debe aparecer en el DNI. En tal caso, las personas que estaban en la mesa electoral se habrían sorprendido igualmente, claro, pero habría sido problema suyo, no un problema mío con el Registro Civil.

6 comentarios

Archivado bajo Identidad

Democracia real.

Yo quería escribir sobre transfobia, ya que ayer fue el día internacional contra la homofobia y la transfobia, pero están pasando cosas más importantes.

Hace unos meses, me preguntaba por qué, habiendo más de cuatro millones de parados en este país, no nos poníamos de acuerdo para hacer algo tan simple como irnos a vivir todos a algún sitio de la calle. De la misma calle. Al mismo tiempo. Si no tenemos donde vivir porque no tenemos trabajo, si nos estamos quedando en la calle familias enteras, y no tenemos absolutamente nada que hacer ¿por qué no ir a no hacer nada todos nosotros en el mismo sitio?

Desgraciadamente, cuando por fin eso ha empezado a ocurrir, yo ya no estoy en el lugar apropiado para participar. No voy a explicar cuales son mis motivos, porque no pretendo justificarme, ni que nadie venga ayudarme a resolverlos, ya que, en el fondo, el motivo principal es que me falta energía para combatir en más frentes de los que ya tengo abiertos.

El día 15 de mayo, después de las manifestaciones que se convocaron en casi todas las capitales de provincia, algunas personas decidieron acampar en la puerta del sol de Madrid, con la intención de quedarse allí hasta el día 22. El día 16 esas personas fueron desalojadas de la plaza. Ayer, día 17, muchas otras plazas en otras capitales de provincia fueron «ocupadas» por gente dispuesta a pasar allí la noche.

Los medios de comunicación a penas se hicieron eco de las manifestaciones del día 15. Sólo en Granada se reunieron 5.000 personas, es decir, más de las que acudieron a la manifestación nacional del 1 de Mayo, convocada en Valencia. Muchas, muchísimas más, que las que acudieron a la manifestación del 1 de Mayo convocada por los sindicatos en Granada, que hace años que es una pantomima de autolucimiento y justificación de los sindicatos, que, en realdiad, ya no engañan a nadie.

Hoy los medios sí se están haciendo eco, y de paso están mostrando cual es la voz de sus amos. Mientras los medios de comunicación de derechas echan las culpas a los partidos de izquierdas, los medios de comunicación de izquierdas dicen que es un complot de los partidos de derechas.

Entre tanto, las encuestas electorales continúan hablando de la futura gran victoria del PP en las urnas. El PP brinda y se autofelicita, y sus políticos se complacen en que vendran otros cuatro, o quizá ocho años, en los que enriquecerse a costa del pueblo al que se supone que deberían representar. Otros cuatro u ocho años de gobernar a una masa domada. Los empresarios también se autofelicitan por sus buenos resultados. Controlados los sindicatos, los partidos políticos, los medios de comunicación y muchos de los movimientos sociales ¿quién va a dar problemas?

No se dan cuenta de que las reglas del juego han cambiado. Que cuando un gobierno no hace bien su trabajo, los paises se vuelven ingobernables. Las reglas del juego cambiaron el día que los controladores aereos se levantaron de sus sillas, y fueron colocados de nuevo en ellas a punta de pistola, literalmente. Continuaron cambiano el día que la Ley Sinde no se aprobó en el congreso, pero fue rescatada en el senado. Cuando los vecinos se han empezado a organizar en piquetes para impedir que un banco ejecute una hipoteca desalojando a una familia de su casa. Y cuando las personas han empezado a decirse las unas a las otras #nolesvotes.

Es posible que en las próximas elecciones no se note que las cosas han cambiado. Quizá las urnas no se resientan, ya que no existe opción política alternativa, sin embargo, creo que los años venideros no van a ser el paseo triunfal por la avenida del poder y el enriquecimiento fácil que han sido estos últimos tres años de crisis. Que tengas mayoría en el ayuntamiento, o en el parlamento, y puedas promulgar las leyes que quieras, no significa que esas leyes se vayan a acatar. Que tengas controlados a los sindicatos, no significa que la gente no se vaya a rebelar.

Una democracia real es una democracia en la que los gobernantes representan al pueblo. La legitimidad democrática consiste en que el pueblo pueda elegir a sus representantes, cosa que hoy, no ocurre. Las elecciones de hoy en día son una mesa con un plato de lentejas, si quieres las comes, y si no, las dejas. Pero si las dejas y te quedas con hambre, es culpa tuya, porque comida había: lentejas. Nuestra democracia es un comedor escolar que alimenta a todos sus alumnos, incluso a los que no van a comer.

Así que la pregunta es: ¿cómo conseguimos una democracia real? ¿Quienes serían los líderes que sí estarían legitimados para gobernar? El panorama es desolador, porque la única respuesta es: los que tenemos ahora, no. Probablemente porque lo primero que es necesario hacer es reconstruir la democracia, desde el principio. Una cosa muy difícil.

Entrevista a Jose Luis Sampedro sobre la Democracia Real.

El desalojo de Granada. Ved el video, es precioso.

Sobre las acciones de Madrid.

Un video de la acampada en Sol.

El punto de vista de los perros del sistema. No quiera Dios que muerdan la mano que les da de comer.

La opinión de Felipe González: hay que escuchar y hacer caso a los manifestantes. Para ello lo mejor es seguir haciendo las cosas como hasta ahora y que no cambie nada.

Por último, quizá algunos estén arrepiniténdose de la Ley Sinde. (Este es una viñeta, mirarlo no te hará perder tiempo y te provocará una sonrisa).

Entre tanto, yo ya he decidido por fin a quien voy a votar. Mi pueblo (como todos) está empapelado de carteles y publicidad de los diversos partidos políticos. Además de PP, PSOE e IU, ha aparecido una miriada de partidillos, que son los que estaban en los partidos grandes, pero que, como no les dejaban robar todo lo que querían, se han «desgajado» y han creado su propio partidito a ver si consiguen el escaño necesario para formar gobierno con alguno de los peces gordos y sacar una buena tajada. El dinero se nota: el PP y el PSOE, junto al otro partido que gobierna al lado del PP, son los que tienen más carteles, hechos en materiales de mejor calidad, y más coches haciendo ruido por la calle. IU, UPyD, y un partido local, hacen una campaña más modesta, pero todavía con cierta profesionalidad.

Lo que me ha hecho decidirme, por fin, es que hoy, junto a todos los carteles de los 6 ó 7 partidos «potentes» que hay aquí, han aparecido algunos más, de un partidito pequeño que presentan los pueblos de alrededor. Es una foto cutre, del candidato ataviado con el traje que se compró para la boda de su prima Mari. Las fotos están pegadas con cinta de embalar, en cartones que, en otra vida, fueron cajas de frutas, o cajas de cartón normales y corrientes. Se nota la falta de medios.

Me he podido imaginar al candidato, yendo a un sitio con palmeras y la cámara compacta de su amigo Paco, a ver si hacen una foto medio decente. Dos horas de photoshop de aficionado sin pretensiones en el diseño de los carteles. ¿Que eslogan ponemos? Al final, sin eslogan, sólo el nombre del partido. Muchos números para ver como se paga la imprenta, y cuentas para decidir el mínimo razonable de carteles, porque no está el horno para bollos. Luego los cuatro de siempre, pegando los carteles uno a uno, con metros y metros de cinta de embalar, mientras otros dos se dedican a desmontar las cajas que han ido recolectando de comercios, invernaderos y corridas de frutas. Finalmente, a colocarlos en un rato, muertos de sueño, que mañana hay que trabajar.

Hace ocho años, ese partido sacó dos concejales. Hace cuatro, sólo uno. Posiblemente en las próximas elecciones, no saque ninguno. En realidad, su programa ni siquiera es para la gente de mi pueblo, sino para los del pueblo de al lado, que depende administrativamente del mío. Me da igual. Son los únicos que son como yo, con los que he podido verme identificado. Los únicos que han ahorrado en su campaña, los que han usado los medios más modestos, y los que más se han ensuciado las manos en el proceso. Sólo por eso, se merecen que les vote, aunque quizá al final nadie más que yo lo haga.

Edit: añado una dirección más (la del comentario de abajo, por hacer trackback a Enrique Dans http://www.enriquedans.com/index.php?p=12611 ) También os recomiendo los hasgtag de twitter #yeswecamp #spanishrevolution #acampadasol #acampadagranada #notenemosmiedo

8 comentarios

Archivado bajo Mundo

#nolesvotes

10 Razones para no votar al PSOE.

1. Para que los hijos de Chávez puedan demostrar lo competentes y buenos trabajadores que son, sin que nadie piense que todas esas subvenciones que consiguen se las dan por enchufe.

2. Por casi cinco millones de parados y una tasa de paro del 30% en Andalucía (sin contar a quienes están estudiando, haciendo cursos del INEM, los que se nos olvida renovar el paro porque pa’qué, etc…). Y subiendo. Entre ellos, yo.

3. Por todas las pequeñas y medianas empresas que han tenido que cerrar o están en proceso de cierre (entre ellas, la de mi familia), sobre las que no hay datos porque, al parecer, el empresario autónomo a todos nos importa un bledo. Los pobres, a dejarse explotar por los empresarios ¿que coño es esto de querer ser empresarios ellos mismos?

4. Por bajarle el sueldo a los funcionarios y jubilados (o, a mi padre, que tras el quiebre de la tienda y estando yo en paro, es el único que en mi casa tiene sueldo, y a mi abuela, que no va precisamente sobrada, la pobre).

5. Por las familias que han perdido sus casas y todavía continúan debiéndo dinero al banco que se llevó su vivienda.

6. Por que Emilio Botín, que se ha llevado como botín el dinero que les falta a los de todos los cuatro puntos anteriores (y encima, presume por ello).

7. Por la reforma laboral.

8. Por subirnos la jubilación a los 67 años.

9. Por la ley Sinde.

10. Por poner a trabajar a la gente (controladores aereos en concreto) literalmente a punta de pistola.

Podría continuar, pero he dicho que eran sólo 10. Si no, me tiro aquí hasta mañana.

10 RAZONES PARA NO VOTAR AL PP.

No las voy a escribir… podéis encontrarlas aquí.

Motivos para no abstenerse, ni votar en blanco, ni votar nulo.

Imaginemos una localidad de 10.000 habitantes con derecho al voto. Supongamos que de estos habitantes van a votar sólo 100 (un 10%). Supongamos que de estos 100, 40 votan al PP, 20 votan al PSOE, 10 a IU, 7 a UPyD, 5 al PACMA, 5 al partido pirata, y hay 3 votos en blanco.

Abstenciones y votos nulos: ¿Creeis que el partido que finalmente gobierne sentirá algo de vergüenza al saber que lo hace con menos de un 10% de los votos? Que va, se pasarán los próximos 4 años haciendo lo que les de la gana, y acusandoos a vosotros de haberles votado («somos los representantes de la mayoría de los ciudadanos»).

Votos blancos: los partidos que no alcanzan el 5% de los votos, son eliminados del recuento. En el supuesto que he puesto, los dos últimos partidos serán eliminados… cosa que no ocurriría si los votos en blanco hubiesen sido abstenciones.

Mucho mejor explicado lo podéis encontrar aquí.

#nolesvotes

Yo no puedo votar ni al PP, ni al PSOE. Uno no se come la mierda que le da menos asco (ni se come una mierda por no comerse la otra), incluso si se muere de hambre… con perdón por el símil, pero es lo que hay: tenemos dos partidos políticos que son una mierda.

Me da igual que mi voto no sea «útil» y se vaya por la alcantarilla de los partidos eliminados por tener menos de un 5% de los votos… Habrá que probar con nuevas opciones, a ver si por casualidad encontrase un plato mejor que el descrito en el párrafo anterior.

1 comentario

Archivado bajo Mundo

Otro diagnóstico.

He tenido una idea extraña, confusa, cuyas consecuencias no soy capaz de ver todavía. Es una idea en pañales, balbuceante, que todavía no sabe expresarse muy bien, a la que todavía le falta mucho para poder andar. Aún así, me gustaría intentar explicarla. Empieza así:

Una persona llega a la consulta del médico solicitando tratamientos hormonales y cirugías que cambien su cuerpo, porque se siente hombre o mujer, mientras que su cuerpo es justo del sexo contrario.

Entonces, el médico hace lo que se viene haciendo desde que el Dr. Harry Benjamin se encontró con sus primeras pacientes en esa situación: comprobar que, en efecto, esa persona siente pertenecer al sexo opuesto. Que no es algo que se está imaginando. Que no es un sentimiento que obedezca a cualquier tipo de alucinación. Que no es algo que apareció hoy y desaparecerá mañana. Y que la persona en cuestión entiende lo que significa ser una mujer, o ser un hombre. Entonces, y sólo entonces, le permitirá «reasignar su sexo», entendiendo que el cuerpo construye el sexo. Entendiendo que ese hombre o esa mujer, jamás se sentirán completos, acabados, realizados como tales, mientras que su cuerpo no se corresponda con el sexo que sienten como suyo. Algunas personas transexuales nunca llegan a sentirse completas, terminadas, pues es imposible que una biología de macho se convierta por completo en una biología de hembra. Así pues, nunca podrán llegar a construirse como mujeres u hombres perfectos. Por eso, muchas personas a las que «les iba bien», se terminan suicidando.

Hay mucha literatura médica respecto a la transexualidad. Muchos libros, protocolos médicos, artículos, opiniones y experiencias. Casi todas ellas van dirigidas siempre a lo mismo: a verificar que el o la paciente transexual se podrá adaptar bien a su rol de género elegido. Que no se está equivocando, sino que es lo que cree y afirma ser. Toda la investigación sobre transexualidad va dirigida a los roles de género, porque sería una desgracia que una persona llegase a cambiar su cuerpo en la creencia de que quiere ser una mujer, y después de operada descubriese que no, que en realidad quería ser un hombre. Dicen que a veces ocurre, aunque yo, hasta la fecha, no he conocido a nadie a quien le haya pasado (agradecería que si hay alguien a quién sí le haya pasado, o que me pueda poner en contacto directo con alguien a quien le ha pasado, lo haga. No me vale «una amiga…», «el paciente de un colega…», «la sobrina de mi prima…»).

Es lógico que las investigaciones sobre transexualidad se centren en el género, ya que el sentimiento de pertenecer al sexo opuesto es lo que nos ha llevado, a la mayoría de los pacientes transexuales, a la consulta del médico. Se ha trabajado la transexualidad desde la necesidad de cambiar el cuerpo para poder integrarnos en el sexo deseado. El motivo de cambiar tu cuerpo, es que perteneces al otro sexo. Por tanto, sólo se debe permitir que cambien su cuerpo quienes de hecho pertenecen al otro sexo, y se debe impedir que lo hagan los que no pertenecen al otro sexo. Todo esto, siempre hablando desde el punto de vista tradicional.

Sin embargo, desde los tiempos del Dr. Harry Benjamin, las cosas han cambiado bastante. Las personas trans estamos aprendiendo muchas cosas. Hemos aprendido a leer, y hemos leido textos feministas. Hemos leido teoría queer. Hemos leido textos sobre psicología y sociología. Hemos aprendido a hablar entre nosotros, y a escribir, y hemos comprendido que la mayoría de nosotros no asumimos el sexo elegido (hombre o mujer) sin cuestionar los roles de género que conllevan. Mientras que la gran mayoría de hombres y mujer que no son trans generalmente cuestionan poco o nada el papel masculino o femenino que les ha tocado interpretar, nosotras, las personas transexuales, hemos reflexionado mucho, muchísimo sobre ello. La mayoría de nosotros nos hemos cuestionado si queríamos continuar con el rol de género asignado, qué partes de él nos agradaban y qué partes rechazábamos, pero también nos hemos cuestionado si realmente seríamos capaces de abrazar el rol de género «opuesto» (¿veis? aquí empiezan a aparecer comillas) con sus pros, pero también sus contras, con las cosas de ese rol que nos gustan, y las cosas que no estamos dispuestos a tomar.

Muchas personas trans empezamos a descubrir, con estupor, que en realidad no estamos tan interesados en ser hombres o mujeres convencionales, sino que nos gusta ser como somos. Al mismo tiempo, el deseo de cambiar nuestro cuerpo, no disminuye. Yo mismo puedo decir, tranquilamente, que cada vez siento una menor necesidad de convertirme en un hombre «al uso» y que descubrir que hay algo de femenino en mí que aflora en los momentos más insospechados, me hace sentir completo. Sin embargo, en esos momentos, me alegro mucho de que mi cuerpo sea cada vez más masculino, y desearía que lo fuese todavía más (aunque me están empezando a salir pelitos en la espalda, y eso sí que no me hace ninguna gracia).

Mi disforia de género siempre ha estado muy centrada sobre los caracteres sexuales secundarios. En segundo lugar, en el plano social. En tercer lugar, los caracteres sexuales primarios.

Nunca quise ser un hombre corriente. Mi familia lo percibía, y yo también. Por eso, cuando inicié mi transición me proponían, como cláusula de escape, que no cambiase mi cuerpo, y encontrar una forma de tratarme que me hiciese sentir mejor. Pero yo lo que necesitaba cambiar, era mi cuerpo. Por eso, incluso cuando empecé a vivir como hombre, sin hormonarme, no me sentía tranquilo. Pensaba en comprar hormonas en el mercado negro, y si no lo hacía, era porque me daba miedo. Cada visita a la psicóloga era una tortura.

Esta experiencia, que sé que comparto con muchas personas trans, no invalida la experiencia transexual «clásica», la primera que he formulado. Hay muchas personas que se entienden de esa forma. Pero somos muchos los que nos entendemos de esta otra forma, y lo que en realidad buscamos cuando por fin acudimos al médico, es cambiar nuestros cuepo para dejar de sufrir, porque no podemos vivir con nosotros mismos.

Sin embargo, como dijo una persona que no sé si quiere ser nombrada «en las UTIG atienden todo tipo de problemas de identidad de género, pero sólo dan diagnósticos de transexualidad». ¿Por qué? ¡Qué injusto! ¿Y qué pasa con lxs demás? Entiendo que las UTIG sigan trabajando en los casos en que alguien necesita reasignar su sexo porque se siente hombre o mujer, pero quienes no están(estamos) en esa circunstancia, también somos merecedorxs de ser atendidxs y de recibir solución a nuestros problemas, que no son menores ni nos provocan menos sufrimiento.

Por eso yo propondría que, además de a las personas transexuales, en las unidades se de tratamiento también a aquellas personas que, aún sin cumplir con los criterios diagnósticos para la transexualidad, padezcan un sufrimiento de gran intesidad que puede provocar trastornos mentales como ansiedad, depresión, trastornos de la alimentación, etc… a causa de sus caracteres sexuales ya sean primarios, o secundarios un gran sufrimiento. O algo así.

3 comentarios

Archivado bajo Activismo, Identidad, Médicos

I Encuentro de personas transexuales de la FELGTB

Este fin de semana estuve en el I encuentro de personas transexuales de la FELGTB, celebrado en Valencia. Mar Cambrollé me invitó para que participase en una mesa, y gracias a eso pude ir. Ha sido una suerte, porque, aunque estaba un poco nervioso, ya que muchas personas de la organización tienen ideas completamente enfrentadas a las mías (hasta el punto de que encuentran que mis ideas son literalmente insultantes), tenía muchas ganas de ir. Además, si nos limitamos a hablar sólo con quienes tienen las mismas ideas que nosotros… bueno, es agradable, pero no sirve para evolucionar mucho.

Llegué a Valencia el día de antes, bastante temprano (por la mañana), así que me quedaron libres varias horas del día, que aproveché para quedar con Dicybug y su mujer, quienes hicieron estupendamente de guías turísticos y gastronómicos. Lo bueno de Dicybug es que es “casi” lo que parece, y lo que dice ser: el cascarrabias del semisótano. Lo de “casi” no es porque no sea del todo cascarrabias, sino porque sospecho que nos está engañando a todos y no vive en un semisótano. Por lo demás, como yo aspiro a convertirme en un viejo cascarrabias que se sentará en la puerta de los institutos (o universidades) a ver pasar a l*s jovencit*s (o que vivirá en Thailandia con una jovencita thailandesa), no creo que pueda criticar a nadie por cascarrabias… Vamos, que lo pasé muy bien. ^_^

Por la noche, la organización de las jornadas había organizado una cena con la visualización de un corto, como recibimiento para la gente que llegase el viernes por la noche, pero fuera de programa. Como estaba fuera de programa y a mí nadie me dijo nada, ni me enteré. Tengo que reconocer, de todos modos, que yo sabía que se iba a hacer algo, y podía haber llamado a la organización, pero en lugar de ello, llamé a un amigo de Murcia, con el que llevo hablando por internet desde hace cerca de tres años, y al que tenía muchas ganas de conocer.

Mi amigo iba con un grupo bastante grande de murcianos, en el que descubrí que había otra persona a la que también conocía de internet, aunque menos. La verdad es que todos ellos eran majísimos, y tenían historias y experiencias muy interesantes para compartir, así que ir con ellos fue todo un acierto.

¿Como describir mi opinión de las jornadas de forma general? Creo que la expresión sería «europeas». Muy europeas. También muy politizadas. De todas las ponencias que hubo, sólo dos, la de Iván Garde y la de la representante de Hetaira (no recuerdo como se llamaba, lo siento) me resultaron interesante. También salvaría el taller sobre educación que, si bien no es como yo lo habría enfocado, sí que estaba muy bien enfocado al objetivo de romper tópicos en la comunidad educativa, y con la gran virtud de que los organizadores se ofrecieron a compartir sus propios materiales, fruto de su esfuerzo y experiencia (un gesto de generosidad y solidaridad que no todo el mundo tiene). El resto sólo era la enunciación de todos los problemas ya conocidos que tenemos las personas trans, el recuerdo de los logros conseguidos hasta ahora (algunos exagerados, otros manipulados, y unos cuantos reales y que es bueno recordar y celebrar), una promesa de «seguiremos luchando», pero sin explicar cómo, o con propuestas que siguen en la misma linea de lo que ya se está haciendo hasta ahora, y una amenaza que pende en el aire: «si gana el PP…». «No podemos votar al PP».

Me temo que en eso último, llevan razón. Lo demás, no sé qué harán, pero yo no puedo votar al PP, y no lo voy a hacer. Pero tampoco puedo estar de acuerdo con la idea de que «el PSOE nos ha dado muchas cosas», porque el PSOE no lo único que me ha dado a mí, ha sido paro. Paro tengo todo el que quiera, hasta aburrirme. Paro y pobreza, me sobran, para dar y regalar. El resto de los derechos que tengo, no nos los ha dado el PSOE, sino que se han ganado tras luchas y más luchas, y muchas reivindicaciones de la gente que ha venido antes que yo. Seguramente, si el interlocutor político hubiese sido el PP, se habrían conseguido muchas menos cosas, pero… ufff… tener que votar a un partido u otro es como elegir que dedo cortarse.

Me he referido a las ponencias como «europeas», y es que, cuando se ha conseguido un cierto nivel de vida y de derechos, las personas tendemos a la conservación, a la acomodación. Si el hambre agudiza el ingenio, la saciedad lo embota. En muchos paises europeos ya no hay hambre. Por eso, generalmente el activismo español, comparado con el de los paises del norte de Europa, resulta creativo, y comparado con el de los paises de sudamérica, parece un muermazo. Bueno, pues en estas jornadas, estábamos a nivel europeo.

Sin embargo, cualquier lugar en que se reunan personas transexuales suele ser interesante, al menos para mí. Si las mesas son «light», entonces lo mejor estará en los pasillos. Los pasillos de las jornadas, sí que eran estupendos. Conocí a un montón de gente de toda clase, y pude poner cara, voz y presencia a algunas de las personas que fueron más importantes para mí en los inicios de mi transición (Iván, Román, Nacho…). Me alegró mucho poder acercarme a ellos y darles las gracias por haber colgado videos, fotos, o haber respondido preguntas. Por hacerse visibles y dedicar su tiempo escribiendo sobre su propia experiencia. Todos ellos me dijeron que no le dan importancia, que es lo menos que podían hacer, pero no es verdad… no tenían por qué hacerlo. Mucha gente empieza y termina su transición en su casa, en su intimidad, y cuando se estabilizan con la vida que querían llevar (o se sitúan lo más cerca posible), desaparecen del mapa, tratando de olvidar todo aquello. Es un esfuerzo que debe ser agradecido, aunque ellos no necesiten agradecimiento.

A parte de eso, en los pasillos fluían las ideas. Se compartían las experiencias y las preguntas. ¿Tú te operarías? ¿Con quién? ¿Cómo lo llevas con tu familia? Yo también busco trabajo… El panorama era visualmente muy normativo (personas transexuales tratando de aproximarse lo máximo posible a los modelos de masculinidad/feminidad establecidos), aunque no puedo criticar, porque yo mismo tengo un aspecto normativo. Las ideas, aparentemente, eran normativas, pero si escuchabas bien y hacías las preguntas oportunas, acababas constatando una vez más que el sistema binario ya ha sido impugnado, si no formalmente, si no políticamente, sí desde la experiencia de cada persona.

También, cuando fuí a las jornadas, esperaba que se diese la oportunidad de poder hablar sobre el manifiesto contra el test de la vida real (ver los dos últimos posts), pero de entre las principales detractoras de esa acción en concreto, sólo dos me dieron espacio para poder acercarnos y hablar. No conseguimos llegar a ningún acuerdo, pero al menos hablamos con tranquilidad y con respeto (al menos, mientras estábamos cara a cara, no pondría la mano en el fuego por lo que se dijo de mí cuando no estaba delante). Excepto con estas dos excepciones, me encontré un vacío importante: miradas que pasaban a través de mi como si fuese transparente, o reojos y gestos torcidos a los que no me atreví a enfrentarme. No fui capaz de saludar a Marta Salvans, a pesar que de fuimos ponentes en la misma mesa, y ella tampoco me saludó a mí.

A pesar de eso, no me volví con la sensación de haber fracasado, quizá porque la posibilidad de poder acudir a cualquier espacio donde las personas trans podamos reunirnos ya es un éxito en si mismo.

3 comentarios

Archivado bajo Activismo

Sobre rumores

El grupo Conjuntos Difusos no se adscribe a ningún partido político, desde la creencia de que todo movimiento social debe ser y permanecer independiente del poder, tanto en sus actos como en su gestión, respondiendo tan sólo a los objetivos que le son propios. Ni órdenes, ni subvenciones, ni ambiciones.

Cuando se inició la difusión del Manifiesto, comenzaron a surgir polémicas a nuestro alrededor y, entre otras cosas, se decía que nuestra acción podría servir como excusa para que el PP cerrase la U»T»IG de Madrid. Se trataba de inmovilizarnos y acallarnos,  agitando el hábito de la represión que las personas transexuales sufrimos habitualmente para fomentar el miedo. Se trataba de echar sal en las heridas abiertas por nuestros enemigos, para volvernos sumisxs utilizando uno de los mayores temores de toda persona transexual: no poder seguir adelante en su transición.

Hoy hemos visto, con estupor, que estas insinuaciones se han convertido en un rumor. Se rumorea que, para cerrar la UIG de Madrid, el PP nos utiiliza. . Entendemos que se trata de un intento de anular a las voces del activismo independiente, que lleva a que no haya más referente entre las personas trans que las voces del poder, que pretende erigirse como el salvador, el mesías de la comunidad transexual, el que sabe nuestro bien, el único portavoz legítimo de las necesidades y reivindicaciones de todxs nosotrxs, y la única vía para nuestra salvación, que debe consistir en obedecer, jamás en discutir.

Esto nos lleva a temer con asombro que las mismas personas que nos criticaron, ahora, viendo que no nos venimos abajo, e inquietas por su hegemonía política, nos calumnien y traten de poner en tela de juicio nuestras intenciones. No obstante, no tenemos prueba alguna, ni, por tanto, persona u organización a la que pedir responsabilidad por estos rumores vertidos sobre nosotrxs, por lo que agradeceríamos, a quien las haya expuesto como crítica (legítima) que confirme su amistad denunciándolas como calumnias (ilegítimas).

Luchamos por la autonomía y dignidad de las personas transexuales, y la erradicación de la Experiencia de la Vida Real, que no es sino una flagrante violación de nuestros derechos fundamentales y humanos. Siempre daremos, como transexuales, la mano a las personas transexuales. Sin embargo, no podremos callarnos cuando las discusiones se conviertan en agresiones.

3 comentarios

Archivado bajo Activismo