A la luz de un candil.

En vista de que mi situación económica y laboral no tiene aspecto de ir a mejorar próximamente, estoy planteándome nuevas estrategias para ahorrar todavía más. Por ejemplo, si en vez de estudiar en casa me voy a la biblioteca, ahorraré en electricidad, al no tener que mantener caliente la habitación en la que me encuentre (no es que el piso sea muy grande, pero con el frío que está haciendo este año…). También estoy echando cuetas para decidir si por la noche me sale más rentable encender la luz (con bombillas de bajo consumo que no iluminan tan bien como las otras, pero son baratas) o pasarme a las velas, que son una opción mucho más romántica.

Me puedo imaginar ahí, iluminándome con un candil, como se hacía antiguamente, esforzando la vista para distinguir las letras de mis apuntes (las del teclado no me hacen falta, estoy aprendiendo a escribir sin mirar), o para no tropezarme con alguna pieza del escaso y vetusto mobiliario de mi piso.

Entre tanto, las noticias sobre la crisis continuan. Al igual que mi situación laboral y financiera, esto no tiene pinta de ir a mejorar. Los bancos han cortado el grifo de la financiación, incluyendo las lineas de crédito oficiales (el otro día un amigo fue a pedir un crédito ICO de esos que tanto anuncian ahora, para financiar un proyecto de empresa, y en el banco le dijeron que volviese cuando tuviese un aval o alguna propiedad para respaldarle). El Gobierno cada vez ve más lejana la fecha en que España saldrá de la recesión, y cada vez pronostica cifras de paro más altas. En los EE.UU. tabién se prevé que la situación se agrave… En resumen, una ruina.

Sin embargo, hay una pequeña aldea gala que resiste ahora y siempre al invasor. En este caso, dos, los bancos Santander y BBVA que en tiempos de vacas flacas se pelean por demostrar quien es el que lo tiene más grande. Me refiero al saldo de su cuenta de beneficios, que los coloca entre las mayores entidades financieras a nivel mundial.

No digo que repartan un cachito de su tarta entre los que estamos considerando seriamente el candil como una buena alternativa a la luz eléctrica (supongo que en realidad ya lo hacen a través del pago de impuestos, pero es que soy muy inocente), pero por lo menos podían explicarnos a los demás como lo hacen para sacar dinero de donde parece que no lo hay ¡¡¡que yo quiero aprender a hacerlo!!!

4 comentarios

Archivado bajo Mundo

4 Respuestas a “A la luz de un candil.

  1. Hola Pablo,
    la suerte que tienen los bancos es que el dinero es imprescindible.

    Su negocio siempre existirá y siempre es rentable: cobran 4 por prestar el dinero de otros, a los que pagan 1. Las cuentas siempre salen, y si hace falta despedirán a gente porque los banqueros no pueden consentir perder parte de sus inmensas fortunas.

    Por otro lado, no sé si llevas gafas (yo sí) pero aguanta con buena luz todo lo que puedas porque la vista una vez se pierde no vuelve.
    Un abrazo

  2. pranayprakriti

    Si, ten cuidado con eso de usar las velas. Preferiria que fueras a la biblioteca.
    Un saludo!

    • variablex

      Ya he encontrado la solución. En la academia en la que me preparo hay un aula para exámenes. Y allí sí que se está calentito…

      Las bibliotecas en Febrero están abarrotadas :S

  3. pranayprakriti

    Y si te duermes mas temprano y aprovechas la luz del amanecer? O es que amanece muy tarde por alla?

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