Archivo diario: 29 enero, 2009

Toca mirar hacia atrás.

Estos días, por varios motivos, estoy mirando hacia atrás. O, más bien, hacia un lateral, hacia los posibles futuros que podrían haber sido y ya no van a ser.

Mi amiga E.S., que dice que no le importa que ponga su nombre, así que, a partir de ahora, se va a llamar Encarni, está organizando su boda, y el otro día fue a comprar el vestido de novia.

Puedo imaginar perfectamente lo que debe sentir una mujer al verse vestida de novia, especialmente en el momento en el que deciden: «este es el vestido que me gusta». Al parecer, es una decisión que les llega de golpe, como una inspiración, y debe ser muy emocionante. Nada que ver con lo que sentirá el novio, que si bien, seguro que le hace ilusión, no es comparable ni de lejos a la ilusión que sienten ellas. Después de todo, en las bodas, la novia es la protagonista absoluta, y el novio, un complemento necesario XD

Tabién, por otros motivos, he estado pensando en lo que podría haber sido el futuro con mi pareja. Ahora que ya tengo la mente más en calma y más centrada, pienso con nostalgia en lo que habría ocurrido si hubiese decidido seguir dentro de mi anterior papel, haciendo lo que se esperaba que debía hacer. Montar mi casa, convivir con mi pareja, quizá… ¿tener hijos?

La verdad es que cuando llego a la parte de «tener hijos» se hace una especie de fundido en negro. Creo que no habría podido pasar por ahí, o si lo hubiese hecho, me habría resultado muy doloroso (me refiero a psicológicamente, no físicamente). Tampoco lo habría pasado muy bien en una despedida de soltera, ni en una boda… teniedo que soportar todos los tópicos que se dicen en esas ocasiones sobre hombres y mujeres, y tratando de explicar que en mi caso no se cumplían.

En definitiva, creo que habría podido seguir adelante un poco más, pero no indefinidamente. Y lo cierto es que eso de vestirme de novia no me hacía la menor ilusión, ni me lo hace ahora. Si alguna vez me atrajo la idea era más por lo que significaba a los ojos de los demás que por lo que significaba para mi mism… ¿mismo? ¿misma? Vamos a dejarlo en «mismo».

Así que es como mirar fotos antiguas, de esas que te hiciste hace 10 ó 15 años, y piensas en lo bien que te lo pasabas entonces y lo distintas que eran las cosas. Pero en realidad, si te ofreciesen regresar a aquel momento y volver a vivirlo todo hasta el momento actual, dirías que no, porque en realidad ahora estás mejor.

Ahora me han dado ganas de eschuchar a Karina:

Pero, por lo demás, creo todo está bien.

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