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¡Enhorabuena Argentina! ¡Y gracias!

¡Enhorabuena Argentina! ¡Y gracias!

El día 8 de junio el Senado argentino aprobaba por unanimidad (50 votos a favor, 1 en contra, ninguna abstención) la Ley de Identidad de Género. El debate social había tenido lugar mucho antes, cuando el proyecto se encontraba en el Congreso, y una vez aprobado ahí, el paso por el Senado parecía bastante pacífico.

Han sido muchos años de trabajo por parte de lxs activistas trans argentinos. Una de las personas que impulsaron que esta Ley llegara a hacerse realidad, murió en el intervalo de tiempo transcurrido desde su aprobación en el Congreso hasta su aprobación en el Senado, que de tan largo como fue, empezaba a resultar inquietante.

Pero, finalmente, el proyecto se ha convertido en Ley, y es, sin lugar a dudas, la mejor Ley del mundo. No sólo eso, es una Ley que desafía muchas cosas.

- Reconoce explícitamente el derecho a la identidad de género: al reconocimiento de la identidad de género, al libre desarrollo de la personalidad conforme a su identidad de género, y a ser tratado conforme a su identidad de género, yendo mucho más allá de la simple interpretación de la identidad de género como una faceta del libre desarrollo de la personalidad, o del tratamiento conforme a la identidad de género como una faceta dentro del difuso ámbito del respeto.

- Define identidad de género como “la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. Esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido. También incluye otras expresiones de género, como la vestimenta, el modo de hablar y los modales.” Va más allá de la simple concepción de que una persona trans es aquella “cuyos sentimientos no corresponden con los genitales”, que “ha nacido en un cuerpo equivocado”, y el resto de tópicos que, pudiendo ser ciertos para muchas personas, no son ciertos para todas, y que no pueden significar una gradación en el acceso a los derechos civiles de la persona.

- No exige más requisito que el ser mayor de 18 años. Lxs menores de 18 años, podrán solicitar el reconocimiento de género con el consentimiento de sus representantes legales. El texto de la Ley no exige la nacionalidad argentina, por lo que supongo que aquellas personas que residen allí pero no tienen la nacionalidad, se verán amparadas por ella.

- Admite la posibilidad de sucesivas rectificaciones registrales, pero sólo si cuenta con autorización judicial.

- Reconoce el derecho al acceso a tratamientos hormonales y quirúrgicos a través de los diferentes sistemas públicos de salud. El único requisito que se exige es el consentimiento informado. No se exige diagnóstico psiquiátrico. No se exige la intención de someterse a ningún tipo de cirugía para acceder a los tratamientos hormonales. No se exige haber recibido tratamiento hormonal para, ni, desde luego, haber superado la Experiencia de la Vida Real para acceder a las cirugías de reasignación genital. Sólo queda una cosa que añadir: chuparos esa WPATH, y APA. (Y mis recuerdos para la Dra. Esteva y el Dr. Becerra, que supongo que estarán muy preocupadxs pensando en las hordas de personas que “se van a equivocar” y van a “cambiar de sexo” sólo para descubrir dentro de unos años que han cometido un terrible error. ¿Qué será de todxs esos transexuales trastornados y medio tarados, si no están los médicos benefactores para impedir que se sometan a tratamientos médicos perjudiciales? Yo digo que lo que ocurrirá será que, a partir de ahora, todxs lxs trans argentinos ganarán en tranquilidad y estabilidad emocional, pero… quien lleva razón, lo veremos a no mucho tardar.)

Esta Ley es “hija” de la Ley 3/2007 española. Nuestra Ley, que en su momento fue revolucionaria, se ha quedado anticuada en tan sólo cinco años. La práctica ha demostrado, además, que el proceso continua siendo demasiado largo, dependiente de la arbitrariedad de los médicos, y, en ocasiones, también dependiente de la arbitrariedad de lxs jueces de los Registros Civiles, quienes tienen la capacidad de paralizar el proceso por el método de exigir requisitos tales como que se confirme la autenticidad de los informes médicos. En mi caso, con una ley como la de Argentina, yo habría solicitado la rectificación en enero de 2009, que fue cuando asumí una identidad de género masculina y tuve libertad suficiente para poder manifestarla públicamente. Con la actual Ley, tres años, cinco meses, y doce días más tarde, todavía no he podido cambiar los papeles. Tres años durante los que cualquier mínimo contacto con las administraciones públicas se ha convertido en una tragedia que ha desembocado en un reguero de reclamaciones a mi paso (una vez más, lo digo… reclamad. Reclamad por todo, hasta por lo más mínimo. Las reclamaciones funcionan, y no tenéis por qué ser tolerantes con quienes no os toleran.)

La Ley 3/2007 de España se ha quedado anticuada al lado de la argentina. Pero igual que la Ley argentina ha sido hija de la nuestra, ahora podemos pensar que llegará un día en que nosotrxs tendremos una ley que será hija de la Ley argentina, y será tan buena como ella, e incluso más completa, atendiendo los problema que probablemente surgirán cuando la Ley argentina comience a llevarse a la práctica. Así que, sólo por eso… ¡Muchas gracias!

También muchas gracias por otra cosa. Hasta hace poco, las transexuales conservadoras decían tontamente que “exigir dos años de hormonación es demasiado… seis meses estaría bien”. Este debate estuvo sobre la mesa en las jornadas sobre transexualidad que la FELGTB organizó el año pasado (en marzo, según creo recordad). Muchas, pero muchas, de las personas presentes sostenían que había que retirar la exigencia de diagnóstico para solicitar el reconocimiento legal de género, pero que había que manener un cierto periodo de hormonación, porque si no, cualquiera podría cambiar de nombre y sexo, y esto sería un sindios que “confundiría a la gente” y haría que creciese la violencia sobre las transexuales, que al ser puestas dentro del mismo saco de otras personas que no son verdaderamente transexuales, sufrirían la consecuencia de que nunca tendrían un reconocimiento social de su género. Podría mencionar a activistas trans, con nombre, apellidos, y enlaces a textos suyos defendiendo semejante estupidez, pero… errar es humano, y rectificar es de sabios. Dejemos que rectifiquen.

Gracias a la aprobación de esta maravillosa Ley argentina, ese debate ha quedado cerrado definitivamente. Las mismas personas que antes defendían a muerte todo ese cúmulo de disparates, y nos atacaban con saña a quienes defendíamos que la identidad de género debía ser reconocida sin requisitos médicos previos, ahora ensalzan la Ley argentina como “la mejor Ley del mundo”, y miran esperanzadas a un futuro en que España tendrá una ley así. La celebran y la ponen como ejemplo a seguir. ¡Muchas, muchísimas gracias a lxs argentinxs!

Por último, un país entero se atreve a desafiar las normas de cuidado de la WPATH y de la APA, y van a demostrar, sin necesidad de retórica ni de discusión teórica alguna, a través de la práctica pura y dura, que las personas transexuales no somos un puñado de perturbadxs mentales que estamos tan locxs que sólo podemos ser tratados tras una serie de pasos muy especiales, difíciles, calculados y correctamente orquestados, no por un sólo médico, sino por un equipo pluridisciplinar completo. Pues no. Podemos decidir por nostrxs mismxs lo que necesitamos, lo que no necesitamos, y cómo lo necesitamos, y por fin, en sólo un lugar del planeta, algunxs de nosotrxs estarán libres de la tutela médica que nos convierte en menores de edad. Cuando el mundo no se hunda, no quedarán argumentos para continuar controlándonos como se ha venido haciendo hasta ahora, igual que ocurrió cuando algunos paises comenzaron a permitir el matrimonio homosexual (España fue pionera), y se vió que los demonios no ascendían del infierno para llevarnos a todos con ellos. Así que, por eso también… ¡Muchas gracias!

Podéis encontrar el texto completo de la ley aquí.

¡Ey! ¡Que salgo en la tele!

¡Ey! ¡Que salgo en la tele!

La semana pasada, por un cúmulo de casualidades que sería largo de contar, a una periodista de TVE se le ocurrió que sería buena idea hacerme un reportaje. Una cosa cortita, grabada en hora y media, y que resumida debía durar un par de minutos, más o menos. La idea era hablar un poco de mi experiencia (infancia, adolescencia, transición…) para acabar con una imagen de chico bien integrado en la sociedad.

Normalmente los periodistas me dan un poco de miedo, ya que la mitad no tienen ni idea sobre lo que están trabajando, y a veces sueltan unas barbaridades que es para mandarles a primero de carrera de una patada en el culo. Sin embargo esta chica no sólo se había informado sino que, además, me dió la impresión de que había tenido mucho ojo a la hora de detectar los puntos de tensión que existen entre el discurso “habitual” sobre lo que es la transexualidad (me refiero a la que opina la gente “de la calle”), el discurso médico, y los diversos discursos dentro de los propios colectivos trans, que no estamos de acuerdo en muchas cosas.

Me explicó más o menos la idea que ella tenía para el reportaje (aunque no iba a poder venir en persona a hacerlo, sino que lo haría el equipo de esta zona), y no me pareció que tuviese nada de malo. Lo único es que transmitía una visión un poco “light”, sin margen para cuestionar nada… aunque en un momento en que otros medios de comunicación, como Intereconomía, nos están reflejando como los viciosos pervertidos que nos gastamos la pensión de los ancianitos en operarnos por diversión… tengo que reconocer que la imagen amable, pacífica y sencilla del buen chico integrado y feliz puede ser mucho más oportuna, e incluso benéfica que un discurso más transgresor.

Lo único es que me parecía que todas las cosas que ella quería meter en el video no se pueden decir en dos minutos, pero… sí que se puede, sí. Parece mentira el provecho que se le puede sacar a dos minutos.

El reportaje quedó dentro de uno de los espacios del programa +Gente de TVE. Este espacio estaba dedicado a la transexualidad y contiene un pequeño debate (¿o, más bien, una entrevista a dos personas?) y mi documental. El espacio empieza en el minuto 16:35 del programa, y mi reportaje está alrededor del minuto 25 (no puedo buscar el momento exacto, porque me acaba de avisar mi ISP de que se me está acabando la banda ancha de internet móvil). Lo podéis ver en el siguiente enlace.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/mas-gente/mas-gente-20-04-12/1382262/

¡¡¡Estaba super nervioso, y las cosas se me caían de las manos sin parar!!! Se que es un fastidio que a las personas transexuales normalmente sólo se nos llame para hablar sobre nuestra propia experiencia, y generalmente no se nos tenga en cuenta como expertxs con capacidad para elaborar teoría, estrategias o soluciones. Por otra parte, hablar desde la propia experiencia es, a veces, la mejor forma de llegar a la personas y… en realidad, si lo pienso, es la primera vez que me piden que hable desde la experiencia personal. Siempre que he ido a hablar a algún sitio ha sido para hablar de la teoría o la práctica de los Conjuntos Difusos, así que, en realidad, para mí ha sido una novedad ^_^

El programilla en si, la verdad es que me ha gustado. Hasta el Dr. Mañero, que normalmente consigue que me cabree cada vez que le escucho hablar (porque dice algunas barbaridades que dejan muy atrás la frontera del respeto al paciente y la bioética) estuvo bastante bien dentro de su intervención… Y ¡la verdad es que es chuli salir un momentito en la tele! ¡Lo reconozco!

Jornadas AMPGYL

Jornadas AMPGYL

El fin de semana pasado no, el anterior (ya, últimamente actualizo incluso menos de lo normal), fui con Kim Pérez y otros amigos a las jornadas de la Asociación de Madres y Padres de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales (AMPGYL). Desde el momento en que invitaron a Kim, nos dimos cuenta de que estas jornadas podían suponer un punto de ancuentro muy importante de cara a realizar acciones en el futuro. Pensamos que, como transexuales adultos, ycomo activistas, teníamos cosas importantes que compartir con los padres de lxs jóvenes trans que están comenzando ahora a vivir en su sexogénero elegido.

Lo cierto es que nos emocionamos muchísimo. Hace ya algún tiempo que los padres y madres (más las madres que los padres, pero también los padres) están apoyando cada vez más a sus hijos e hijas trans, pero a lo largo del último año hemos notado que estamos en un punto de inflexión. Hasta ahora, uno de los problemas que venían “de serie” en el pack “soy transexual” era la oposición de la familia. En cambio ahora, las personas trans que van saliendo del armario y tienen 20 años o menos, suelen tener el apoyo de sus padres. Con ciertas defensas y reticencias, para que lo vamos a negar, pero al menos les apoyan, en lugar de convertirse en sus más decididos agresores (como, desgraciadamente, venía siendo habitual).

Es algo muy emocionante. A lo largo de la historia, siempre han existido personas que se han salido de la norma en el terreno sexual (en lo que respecta a orientación sexual, identidad, o rol de género), pero lo que no se ha visto con tanta frecuencia es que sus padres y madres les apoyasen. Por primera vez en miles de años de historia europea, las madres y los padres, en lugar de avergonzarse de sus hijos GLTB, ser comprensivos con la sociedad que les discrimina (es que es normal, si es rarit*…), incluso posicionarse como ofendidos a causa del deshonor y la mancha que trae una persona GLTB a su familia, deciden luchar por los derechos de sus hijos, y no como segundones de las asociaciones GLTB, sino con iniciativa propia, reivindicando su propia voz en esta cuestión.

Fueron muchas veces las que me emocioné durante las jornadas, con ciertas dificultades para no ponerme a llorar ahí mismo como una Magdalena (y no lo hice por la sencilla razón de que cuando alguien llora todos le miran, y me pareció que había muchas otras cosas más interesantes que la gente tenía que mirar).

Aprendí muchísimo sobre cómo afecta la existencia de una persona LGTB en el interior de una familia. De hecho, a diferencia de las jornadas a las que suelo ir, que casi siempre tienen un marcado caráctar político y público, estas eran unas jornadasprivadas en las que la política ha ocupado un lugar marcadamente secundario, no como una guía para alcanzar objetivos, sino como una especie de ruido de fondo, del que es fácil olvidarse (como el ruido del tráfico que pasa bajo tu ventana). Aquí se estaba hablando de cosas importantes, desde el cariño y el apoyo mutuo.

Creo que ese es el punto fuerte de AMPGYL, su capacidad de crear espacios de seguridad donde no se juzga a la gente, y todos encuentran rápidamente un lugar. Sólo en un ambiente así, una persona puede reconocer abiertamente “yo antes era homófobo”, y darse cuenta de que durante años fueron, sin saberlo, y desde luego sin pretenderlo, agentes de la sociedad que discrimina a sus hijos, y generadores de angustia. Lo más importante, sólo en un ambiente así uno puede perdonarse a si mismo por los errores que ha cometido, y por los que cometerá en el futuro (perdonarse a uno mismo no es sinónimo de autoindulgencia, y es necesario para poder vivir sin angustia).

A nivel de aprendizaje mío, una de las cosas más curiosas que he aprendido ha sido que, aunque el discurso de la igualdad (no se puede discriminar a los gays, y todas esas cosas) se ha instalado en nuestra sociedad lo suficiente como para que reconocerse homófobo sea vergonzoso, al mismo tiempo no ha calado lo suficiente como para que eliminar al homófobo que casi todos nosotros llevamos dentro.  Jose Ignacio Pichardo, en su ponencia, comentó que el rechazo a los homosexuales forma parte del rol de género masculino, por lo que si eres hombre, no sólo tienes que ser heterosexual, sino que, además, debes rechazar decididamente a los homosexuales y todo lo que pueda entenderse como relacionado con la homosexualidad. Así es como se controla a los hombres para que cumplan con su papel en la sociedad (a las mujeres se las controla de otras muchas formas). Y entonces ¿cómo va a calar el discurso contra la homofobia, si va en contra de algo mucho más profundo, como es el rol de género de la masculinidad? Es como querer nadar y guardar la ropa. Tendré que pensar sobre el tema más detenidamente.

Me gustaría que mis padres hubiesen tenido el valor de anfrentarse a sus miedos y de buscar en internet a la Asociación de Padres y Madres de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales (no sé si ese es el orden correcto, pero tampoco importa mucho, supongo). Seguramente el contenido de todo este blog habría sido muy diferente, mucho más optimista (aunque, por otra parte, lo más probable es que si hubiese contado con el apoyo de mis padres, yo no habría viajado a Ecuador, ni habría hecho muchas de las cosas que he hecho en los últimos tres años), y seguramente ellos estarían ahora mucho mejor al poder desahogarse con otras personas en su misma situación (ninguno de sus amigos tiene hijos GLTB) y poder compartir experiencias y recibir recursos de ellas. Para los padres que sí habéis tenido el valor de hacerlo, y habéis llegado a este blog, os dejo la dirección de la web de AMPGYL (ojo, cuando se abre, parece que está vacía, pero realmente no lo está. Lo que ocurre es que el texto se ha “caido”, y está mucho más abajo, en la misma página).  Podéis encontrarles en http://www.ampgyl.org/

EVOLUCIÓN DEL REQUISITO “EXPERIENCIA DE LA VIDA REAL”

EVOLUCIÓN DEL REQUISITO “EXPERIENCIA DE LA VIDA REAL”

EVOLUCIÓN DEL REQUISITO LLAMADO

“EXPERIENCIA DE LA VIDA REAL” (“TEST DE LA VIDA REAL”)

EN LA U.T.I.G. DE MADRID, ENTRE LOS AÑOS 2010 Y 2011

Mediante este comentario tratamos de hacer patente el cambio evolutivo que ha sufrido la definición del concepto denominado “Experiencia de la Vida Real” (EVR) en los documentos públicos de la “Unidad de Trastornos de Identidad de Género” (UTIG) de la Comunidad de Madrid, en el periodo que va desde el año 2010 al presente año 2011.

AÑO 2010

Comenzando con los documentos públicos de la UTIG firmados en el año 2010, podemos observar claramente que la llamada EVR se ajusta perfectamente a la definición, por un lado, de requisito previo a la cirugía genital (CRS), y por el otro, de fase del tratamiento posterior al diagnóstico, y paralela a la administración hormonal, de duración mínima de 2 años.

Hemos extractado dichos documentos (por demás, accesibles fácilmente en los buscadores de internet), entresacando los enunciados que se refieren indudablemente (en nuestra opinión) a la llamada EVR, con el fin de hacer más fácil y automática la comprensión de la mencionada “evolución” del concepto que queremos resaltar.

19 de Mayo de 2010

“ABORDAJE MULTIDISCIPLINAR DE LA TRANSEXUALIDAD: DESDE ATENCIÓN PRIMARIA A LA UNIDAD DE TRASTORNOS DE IDENTIDAD DE GÉNERO DE MADRID (UTIG MADRID)

N. Asenjo-Araque, J.M. Rodríguez-Molina, M.J. Lucio-Pérez y A. Becerra-Fernández

(…)

Fase I: Protocolo de abordaje interdisciplinar de la transexualidad

(…) Una vez en la UTIG, tras la valoración inicial, se inicia la fase de evaluación psicológica. Se elabora la historia clínica biográfica del paciente… y se recaban datos específicos respecto a la identidad de género del paciente… Tras la administración y corrección de las pruebas… se convoca una sesión clínica donde están presentes todos los profesionales que componen la unidad. En ella se emite un juicio clínico acerca del diagnóstico de identidad de género del paciente que avanza en su caso a la siguiente fase…

Fase II: Tratamiento hormonal y «experiencia de vida real»

(…) el médico endocrinólogo examina al paciente… Si no existe contraindicación alguna, procede a la prescripción del tratamiento hormonal (TH) … En la fase de tratamiento hormonal, la intervención psicológica consiste fundamentalmente en acompañamiento terapéutico y se basa en la denominada ‘‘experiencia de vida real’’ o ‘‘prueba de vida real’’. Durante esta fase el paciente comienza a adecuar su imagen al sexo sentido (ropa, maquillaje, depilación, lenguaje, lenguaje no verbal, etc.)…

En todo caso, pasar a la fase quirúrgica exige 2 años de tratamiento hormonal y también haber superado satisfactoriamente la experiencia de vida real.

Fase III: Cirugías para modificar las características sexuales secundarias

Transcurrido un periodo mínimo de 2 años de hormonación controlada por el médico endocrinólogo (no de autohormonación), así como de realización de la experiencia de vida real de acuerdo al sexo sentido, se procede a realizar las canalizaciones necesarias (a través de la gestora de pacientes) para las intervenciones quirúrgicas demandadas por el paciente…

Fase IV: Cirugía de reasignación de sexo

Cuando el paciente ha realizado las fases anteriores y se ha conseguido la adecuación de su imagen exterior al sexo elegido, con experiencia de vida real en el entorno inmediato y comunitario, es cuando se pasa, solo si el paciente así lo demanda, a la cirugía de reasignación de sexo (CRS).

(…)

11 de Noviembre de 2010.

DR. ANTONIO BECERRA FERNÁNDEZ, COORDINADOR DE LA UTIG:

“”Cuando una persona transexual inicia el tratamiento, éste consiste básicamente en dos tipos de aspectos simultáneos:

Por un lado, el Tratamiento Hormonal controlado y por otro la Experiencia de Vida Real. De esta forma la persona en tratamiento va adoptando poco a poco la apariencia y los roles del “sexo deseado”. Este proceso transexualizador previo a las Cirugías de Reasignación de sexo debe durar como mínimo dos años, según diversos protocolos internacionales.

Antiguamente se hablaba de test de vida real, en el sentido de que la persona debía probarse a sí misma que estaba identificada con el sexo que decía sentir. Hoy se usa más el término Experiencia de vida Real. Durante este proceso los pacientes van adoptando paulatinamente la apariencia y roles del sexo sentido. El ritmo de este proceso depende del entorno social, familiar y laboral de cada persona. Así, algunos pacientes pueden adoptar inmediatamente el aspecto del sexo deseado, mientras que otros deben antes solucionar problemas laborales, familiares o de pareja.

En todo caso es imprescindible que antes de las cirugías de adecuación anatómica que son intervenciones irreversibles, la persona haya adoptado en gran medida la apariencia y roles del sexo al que dice pertenecer.””

No creemos necesario tener que resaltar que, en estos documentos publicados en 2010, es patente la identificación del concepto de la llamada “Experiencia de la Vida Real” que usa la UTIG de Madrid, con la de los protocolos de la WPATH (World Professional Association for Transgender Health), llamados “Standards of Care-6”, de los que transcribimos:

“” El acto de adoptar completamente un nuevo papel de género, o uno en desarrollo, durante la vida cotidiana se llama la experiencia de la vida real. El diagnóstico, aunque siempre puede ser reconsiderado, precede a la recomendación de que los pacientes emprendan la experiencia de la vida real.

Criterios de Elegibilidad. (para las variadas cirugías genitales)

(…)

3. 12 meses continuos de experiencia exitosa de la vida real, por tiempo completo.””

AÑO 2011

Pero, ¿qué sucede en el año 2011 para que se produzca un cambio tan llamativo en la definición del concepto de EVR de los documentos públicos de la UTIG-MADRID?

Lo primero, para poder comprender esta evolución que luego veremos, tal vez sea introducir y describir un concepto muy utilizado en Psicología Social, llamado “Historia de Vida”:

“” Siguiendo a Ruiz Olabuénaga (1989) podemos decir que en la historia de vida, una persona refiere en un largo relato el desarrollo de su vida desde su propio punto de vista y en sus propios términos. Acompañado de un experto «sonsacador», el sujeto va desgranando mediante entrevistas, acompañadas de grabaciones magnetofónicas, redacciones propias, visitas a escenarios diversos, entrevistas a familiares o amigos, fotografías, cartas… los episodios o etapas de su vida.

Se trata, por supuesto, de un relato puramente subjetivo, una perspectiva detallada y concreta del mundo que eventualmente podrá resultar errónea en no pocas de sus partes.

Cuatro objetivos principales justifican el uso de historia de vida como método de investigación:

.- Captar la totalidad de una experiencia biográfica en el tiempo y en el espacio, desde la infancia hasta el presente, desde el yo íntimo hasta cuantos entran en relación significativa con nuestra vida.

.- Captar la ambigüedad y cambio.

.- Captar la visión subjetiva con la que uno mismo se ve a sí mismo y al mundo.

.- Descubrir las claves de interpretación de no pocos fenómenos sociales de ámbito general e histórico que encuentran explicación adecuada a través de la experiencia personal de los individuos.

Una historia de vida puede elaborarse sobre la base a un documento escrito por el propio sujeto (autobiografía, unas memorias, un diario), pero no corresponde a la metodología aquí explicada en la que el investigador interviene directamente en el relato. Sólo captando los procesos y los modos en los que los individuos captan y crean su vida social, podremos captar el significado subjetivo que las cosas poseen para ellos. El investigador sabe que cada persona cuenta y echa mano de una teoría implícita para explicar sus propios comportamientos y actos, y sabe también que él mismo, como investigador, recurre a teorías explícitas en la entrevista.

La entrevista y su ulterior elaboración consisten en una lucha por equilibrar estas dos series de teorías explicativas: la del propio sujeto y la del entrevistador, de manera que se alcance un balance entre las teorías supuestamente válidas del investigador y las explicaciones reales del sujeto.

Tres grandes capítulos encierran el contenido básico de una historia de vida:

.- Las dimensiones básicas de su vida: biológica, cultural, social.

.- Los puntos de inflexión o eventos cruciales en los que el sujeto altera drásticamente sus roles habituales, se enfrenta a una nueva situación o cambia de contexto social.

.- Los procesos de adaptación y desarrollo a los cambios, que se suceden en el proceso de su vida.””

¿Por qué creemos que es trascendente familiarizarse con el concepto de “Historia de Vida” en este preciso instante?…

Vamos a leer los extractos de los documentos públicos de la UTIG-MADRID en el año 2011, y tal vez encontremos la respuesta a esta cuestión:

7, 8 y 9 de Julio 2011

IX Congreso Nacional de Psicología Clínica

EVALUACIÓN DE LA EXPERIENCIA DE VIDA REAL EN PACIENTES TRANSEXUALES EN LA UNIDAD DE TRASTORNOS DE IDENTIDAD DE GÉNERO DE MADRID (UTIG-MADRID)

Nuria Asenjo, José Miguel Rodríguez, Raquel García, Belén López, Antonio Becerra.

(…)

Dentro de la amplia evaluación que se realiza en la UTIG- Madrid a personas transexuales, es de obligada revisión la experiencia de vida real como mujer o como hombre, según el sexo sentido, que haya desarrollado el/la paciente… para determinar en que fase de la experiencia de vida real se encuentra el paciente, contribuyendo, en este caso, a enriquecer y determinar el diagnóstico de transexualidad… una vez evaluada dicha experiencia vivencial, se interviene con el paciente, a través de sesiones de psicoterapia, para adecuar comportamientos, imagen, estilo personal,…etc. con el fin de mejorar el ajuste a su “nuevo” rol social.

Método

(…) son básicas las experiencias diarias vividas como mujer u hombre, de cara a superar adecuadamente las fases de tratamiento de la transexualidad, tal y como está publicado en los criterios de la Asociación de Harry Benjamin…(Nota de los autores: Es así como se llamaba la WPATH antes de cambiar su nombre en el año 2006)

Posteriormente, se completa la fase de evaluación con entrevistas clínicas y se mantienen sesiones clínicas multidisciplinares, hasta elaborar un diagnóstico y juicio clínico consensuado.

En este momento, los psicólogos clínicos intervenimos más específicamente para definir la experiencia de vida real de la persona bajo el sexo sentido, es decir: sus vivencias, experiencias, sentimientos y emociones bajo el sexo con el que siempre se han vivido… recogemos aspectos biográficos específicos, entre los que se encuentran los primeros recuerdos de vivencias de imagen corporal, periodos de socialización, cómo interiorizaba su imagen corporal, cómo se vivieron los cambios puberales: la menarquía (en el caso de chicos transexuales), el cambio de voz, las primeras erecciones y eyaculaciones involuntarias (en el caso de chicas transexuales), etc.

Resultados

En nuestra experiencia clínica, la utilización de dichos criterios para evaluar la experiencia de vida real bajo el sexo sentido, nos ayuda a aclarar y definir mucho más el diagnóstico de la persona con Disforia de Género.

Tras su empleo sistemático, validaremos y elaboraremos la Guía de Evaluación para la Experiencia de Vida Real (GEVR), que publicaremos dentro de los instrumentos de evaluación de la UTIG-Madrid.

Conclusiones

Como conclusión, destacar que es básico desarrollar una evaluación completa y exhaustiva para establecer el diagnóstico clínico. Esta evaluación no sólo puede residir en pruebas objetivas complementarias a las entrevistas clínicas sino completarse con una extensa recogida de datos biográficos sobre la experiencia de vida real de la persona según su sexo sentido.

Como ya hemos mencionado, actualmente, en la UTIG de Madrid, estamos concretando la elaboración de una Guía para la Evaluación de Experiencia de vida Real (GEVR) que se nutre de los criterios citados anteriormente y que a buen seguro constituirá un instrumento imprescindible en la Evaluación Clínica de personas transexuales.””

EXPERIENCIA DE VIDA REAL EN UNA PACIENTE TRANSEXUAL FEMENINA

Belén López-Moya, Nuria Asenjo-Araque, Raquel García-Romeral, José Miguel Rodríguez-Molina y Antonio Becerra-Fernández.

(…)

La paciente comenzó en la UTIG en octubre de 2008… Tras pasar por una fase de evaluación y diagnóstico la paciente pudo pasar a la fase de EVR y Tratamiento hormonal, cuya duración protocolizada es de un mínimo de dos años, para poder pasar a las Cirugías…

Desde el comienzo de la etapa de EVR tuvo que realizar una serie de pasos, entre los que entraban informar a las personas de su entorno del proceso por el que iba a pasar, elección de nombre, los trámites para el cambio de nombre y sexo en los documentos legales, modificación de la imagen externa de una forma progresiva,… al inicio de la EVR nos comenta que comenzó el cambio de imagen en casa, extendiendo cada vez a más contextos. Lo inició en casa con ropa de rol femenino (pijama femenino,…) … sesiones de láser, eliminación del vello facial… eligió nombre de mujer… esperó a que el láser hiciera efecto para el cambio de imagen…

Valora de forma muy positiva la EVR, para ella no es una experiencia, si no un paso más que hay que dar. “Con la EVR te vas deshaciendo de las etiquetas que tenías antes y que no te pertenecían”.

En el momento actual se encuentra muy satisfecha… Se sigue trabajando en las sesiones de seguimiento la EVR a espera de finalizar las CRS…

Discusión y conclusiones.

(…)

Se debe de considerar que este caso no es el más común (chica joven, con apoyo social,…). Muchas de las mujeres transexuales tienen una situación difícil para lograr llevar a cabo la EVR

Son muchas las realidades posibles en las mujeres transexuales y por tanto diferentes las formas en que se debe de plantear la EVR y el cómo ir dando los pasos para que se lleve a cabo de la mejor forma posible…

EXPERIENCIA DE VIDA REAL EN UN PACIENTE TRANSEXUAL MASCULINO

Raquel García-Romeral, Nuria Asenjo-Araque, Belén López –Moya, José Miguel Rodríguez –Molina y Antonio Becerra-Fernández.

Introducción

Se presenta la Experiencia de Vida Real (E.V.R.) en un paciente transexual masculino…

…incluiremos algunas anotaciones previas para aclarar a qué nos referimos con persona transexual masculina y Experiencia de Vida Real… Para concluir, se enfocará la E.V.R. de este paciente como un proceso integrado a lo largo de su biografía.

Método

(…)

En la U.T.I.G. de Madrid accedió como paciente en 2009, hace aproximadamente dos años.

… respecto a la intervención, se centró en el apoyo de E.V.R. y en el manejo de la ansiedad.

La Experiencia de Vida Real de una persona transexual masculina suele entenderse a partir del momento temporal en el que el paciente vive como hombre en todos sus contextos y áreas vitales, incluyendo el empleo del nombre masculino elegido para que se le designe.

… un proceso integrado dentro de un protocolo de evaluación. Además, es requisito previo que se cumpla durante al menos dos años junto con la terapia de hormonación para optar a cirugías masculinizantes…

Resultados

A continuación se estructura por etapas ontológicas la información recogida en relación a la E.V.R

Infancia: (…) se sentía niño y quería hacer “cosas de niños”… comenzó a percibir que le “miraban mal”… Era considerado “diferente” tanto para las pandillas de niñas como para las de niños…

Pubertad: (…) Recuerda rezar por las noches para levantarse como chico… a la edad de 10 años, percibió el aumento del volumen de sus pechos… la menarquía le reafirmó que su cuerpo se desarrollaba de modo femenino y sin vuelta atrás.. se refugiaba en juegos de imaginación donde se visualizaba como un chico… regulaba su vestimenta para pasar desapercibido… había reflexionado que su fisionomía no cambiaría y su objetivo se centró en entablar relaciones de amistad… para pasar desapercibido, incluso seguía las orientaciones de su familia dejándose el pelo largo… llegó a la conclusión de que <>… tras los cambios de desarrollo puberal anticipó que su vida no sería la deseada y reorientó sus objetivos vitales a la consecución de una vida estándar que le asegurara estabilidad y certidumbre…

Juventud: (…) el ambiente académico le presionaba para definir aún más su imagen e identidad… ajustó su imagen de forma más femenina y retomó las imaginaciones planificadas de cómo sería su vida ideal… Su apariencia femenina no le facilitó encontrar pareja… pronto sintió que le atraían las chicas heterosexuales…

Adultez: (…) ansiaba llegar a la edad adulta como forma de conseguir la estabilidad que le equilibrara las carencias que percibía respecto a su condición… Sus intentos por equilibrar su vida, primero a través de los estudios, el atletismo y luego mediante el gimnasio se fueron derrumbando… influyó en su estado anímico: actitud irascible, sentimientos de frustración, búsqueda de aislamiento social, anhedonia, abandono de su cuidado personal, etc.

Entonces…compartió por primera vez la inquietud respecto a su identidad como hombre… luego buscó ayuda profesional… le derivaron a la U.T.I.G. de Madrid, donde inició su proceso… tras dos años de terapia hormonal masculinizante, se encuentra a la espera de los trámites para el cambio de nombre y sexo en su D.N.I. y pendiente de las cirugías de mastectomía e histerectomía… Actualmente, su identidad sexuada de varón la expresa externamente con su apariencia masculina y en todos los contextos de su vida, ya sin tener que encubrirla o disimularla.

Conclusiones

(…)

En el análisis de este caso concreto, la E.V.R. no se trataría de una prueba o test, ni de un mero protocolo sociosanitario, ni siquiera de un periodo concreto de apariencia masculina… la E.V.R. ha sido un proceso biográfico de su identidad… aunque haya estado presente desde la infancia, las expectativas y exigencias sociales suscitadas por su anatomía de nacimiento han ido modulando, ocultando o disfrazando su expresión…

Aunque este caso se refiere a una persona concreta y no pueden extraerse conclusiones generales, al menos si puede servir como punto de inicio para el planteamiento de una Experiencia de Vida Real no evaluable de forma rígida.

Si las entrevistas psicológicas iniciales contemplan la vivencia referida de la identidad sexuada en vez del comportamiento manifiesto de ésta, se podrá entender la E.V.R. desde un enfoque más comprensivo y coherente con la biografía del paciente.

Nota Importante: Un párrafo del principio del texto “Evaluación de la Experiencia de Vida Real (…)”, de 2011, nos preocupa muy seriamente.

Es el que dice así, y nos permitimos glosarlo para subrayar la gravedad de sus conceptos:

“… una vez evaluada dicha experiencia vivencial [o "Historia de vida", es decir, después de elaborarla] se interviene con el paciente, a través de sesiones de psicoterapia [tendente a la modificación de conductas] para adecuar [para conseguir una actitud conformista] comportamientos, imágenes, estilo personal [puede ser patético llamar "personal" al estilo resultante]…etc, con el fin de mejorar el ajuste a su “nuevo” rol social ” [¿se considera la UTIG legitimada para definir y medir cómo debe ser la inserción verdaderamente personal en la sociedad, cuando sabemos que en la sociedad actual hay innumerables estilos alternativos, y cuando se trata, sobre todo, de respetar la libre determinación de cada persona sobre su forma de vida?]

La UTIG-MADRID, en suma, pretende continuar imponiendo “comportamientos, imágenes, estilo personal”, conformes con los criterios de la Unidad, so capa de una pretendida solicitud por las personas transexuales, imposición que oculta una visión autoritaria sobre gestos, arreglos y expresión personal, que resulta asombrosamente única dentro de las sociedades democráticas y libres.

No se olvide que de ese “juicio clínico” de los resultados de las “sesiones de psicoterapia”, imponiéndose sobre los “comportamientos, imágenes, estilo personal” decididos libremente por cada cual, depende la posibilidad de acceder o no a los tratamientos de la Seguridad Social, deseo y aun necesidad acuciante para las personas transexuales, que ven en ellos la esperanza de su expresión real de género y del bienestar que se ha probado que pueden conseguir.

NUESTRAS CONCLUSIONES FINALES

No nos cabe la más mínima duda de que el significado que le otorgan al concepto “EVR” (“Experiencia de la Vida Real”), los integrantes de la UTIG-MADRID, ha sido modificado desde los documentos del año 2010 a los publicados en el año 2011.

En estos últimos (2011), nos parece evidente la pretensión de solapar el concepto “EVR” y el concepto “Historia de Vida” (de forma, por demás, bastante burda), y con propósito desconocido.

Pero la “Historia de Vida” de un paciente (según todas las definiciones académicas) comienza con sus primeros recuerdos, y no implica una imposición sobre su atuendo, comportamiento o actitudes ante la vida. Por el contrario, la “Experiencia de la Vida Real” (según las definiciones de la UTIG): “…suele entenderse a partir del momento temporal en el que el paciente vive como hombre (o mujer) en todos sus contextos y áreas vitales, incluyendo el empleo del nombre masculino (o femenino) elegido para que se le designe.”

Habría que preguntar directamente sobre el particular a los integrantes del equipo multidisciplinar de la UTIG-MADRID: “¿Hasta qué punto son identificables Experiencia de Vida Real e Historia de Vida?”

Por otra parte, y paralelamente, es patente un intento (incoherente) de mantener el anterior “status” de la “EVR” como: 1º.- Requisito previo a las cirugías genitales; y 2º.- Fase determinada (2 años), conjunta con la hormonación, dentro del tratamiento protocolario de la UTIG.

Creemos que tales pronunciamientos contradictorios, procedentes de los componentes del equipo multidisciplinar de la UTIG-MADRID, podrían tener como causa dos motivaciones principalmente:

1,- LOABLE: El deseo de dejar atrás el ominoso (por ilegal) concepto de “EVR” que manejaban en el año 2010 y anteriores, pero tratando, al mismo tiempo, de no eliminar físicamente la expresión “EVR” de sus documentos protocolarios. El mecanismo elegido sería el de vaciar de contenido el requisito protocolario “EVR”, solapándolo y confundiéndolo con un concepto mucho más abierto e inocuo, “Historia de Vida”, para quizás superarlo y postergarlo definitivamente en una etapa posterior.

2,- CRITICABLE: La disimulada intención de confundir y engañar a los profanos en los protocolos del tratamiento de la Transexualidad, para que, de cara al exterior, todo el que se acerque piense que la “EVR” no es nada más que algo tan inocente e inevitable dentro de una evaluación psicológica como una “Historia de Vida” (Anamnesis), mientras, hacia dentro de las paredes de la UTIG-MADRID, perseveran en la manipulación de las vidas de esas personas transexuales, que siguen considerando desvalidas.

Esta última hipótesis se vería justificada por la gran cantidad de protestas recibidas por los componentes de la UTIG , y de quejas presentadas ante distintos organismos (que se van a seguir interponiendo) por parte de esas personas “desvalidas” (que sería tanto más triste que lo fueran en realidad), tratando de que se respeten y garanticen los derechos fundamentales de las personas transexuales, al nivel de cualquier usuario de la Sanidad Pública en España.

Como conclusión, esperamos sinceramente que el propósito expresado al comienzo del presente comentario (hacer patente el cambio evolutivo que ha sufrido la definición del concepto denominado “Experiencia de la Vida Real” (EVR) en los documentos públicos de la “Unidad de Trastornos de Identidad de Género” (UTIG) de la Comunidad de Madrid, en el periodo que va desde el año 2010 al presente año 2011), haya sido suficientemente cumplido.

En todo caso, se pueden facilmente consultar los documentos originales sacando cada cual sus propias conclusiones. Empero, sí nos gustaría que estas hipótesis y conclusiones finales tuvieran la suficiente difusión entre los colectivos LGTBIQ, para que a nadie le resulten una dolorosa sorpresa más tarde.

TDOR 2011

TDOR 2011

Hoy es 20 noviembre de 2011, día de elecciones generales en España. Quizá un punto de inflexión en un momento sociopolítico muy complicado, en el que parece que no nos puede salvar ni Superman.

Lo reconozco: me da miedo que el PP tenga mayoría absoluta, ya que ninguno de los miembros de su cúpula dirigente parece preparado para poder afrontar la crisis. La reforma laboral que se ha estado realizando hasta ahora no ha surgido ningún efecto para paliar el paro, y sí para lograr que los ciudadanos-consumidores estén en una situación más precaria, impidiendo la reactivación de la economía a través del consumo. Los recortes sociales, que no van acompañados de recortes para la clase política, ni de aumento de obligaciones para los dueños de las grandes fortunas (es decir, para quienes tienen la culpa y/o están obteniendo beneficios de la crisis) no sólo tienen el mismo efecto que el recorte de derechos de los trabajadores, sino que aumentan el cabreo de la gente. ¿Los ricos provocan la crisis, y la tenemos que pagar los pobres? Hablar de primas de riesgos, mercados, e intereses de la deuda que suben es, evidentemente, una tomadura de pelo. Si el mismo que fija el interés de la deuda es el que la va a cobrar, evidentemente esta no va a bajar nunca, sino que siempre irá a más (hasta que, en efecto, uno tras otro los estados se vayan declarando en bancarrota y nadie pueda pagar).

Dicho esto, y como por ahí ya hay muchas cosas escritas sobre el tema, yo hablaré de otra cosa.

Hoy, 20 de noviembre es el TDOR (Transgender Day of Remembrance). Es un día en que las personas trans recuerdan a las personas trans asesinadas. Se trata de un “día de” que se hace en Estados Unidos y en algunos otros países, pero no en España (aquí sería el DDRT – Día del Recuerdo Trans). Si el Día del Orgullo es el día en que celebramos la victoria de seguir vivos, este día es el día en que recordamos a nuestros muertos (son nuestros, aunque no los conozcamos personalmente), víctimas anónimas del odio, cuyas muertes, de no ser recordadas por nosotros, caerían en el olvido.

Desde hace tres años, los responsable del proyecto TvT (Transrepeto vs. Transfobia en el mundo) llevan un registro de personas trans asesinadas que se va actualizando cada tres o cuatro meses. El día 14 de noviembre publicaron el registro de personas que han sido asesinadas desde el TDOR del año anterior, en orden cronológico. Podéis encontrarlo aquí. Son 221 nombres, es decir, una persona asesinada cada día y medio… que sepamos. Probablemente han sido muchas más.

No vale con bajarse la lista y guardarla en algún lugar del disco duro, no. Hay que leerla entera, entendiendo lo que se lee. Historias espantosas, algunas descritas en una sola linea: “causa de la muerte: apedreamiento”. Otras sólo se ven completas en su conjunto: Erica Pinheiro, de Brasil. Tenía 14 años y era trabajadora sexual (es decir, puta). La mataron el 25 de diciembre (es decir, el día de Navidad ¿qué estábamos haciendo nosotros ese día?), de once disparos. Para ampliar información, he encontrado un artículo de un periódico donde informa sobre el suceso. La madre y la hermana de Erica sabían que era transexual, y aceptaban este hecho “con normalidad”. No tenía padre. Erica consumía drogas y alcohol, y se había ganado la calificación de “problemática”. No sé muy bien qué esperaban, quienes la calificaban de problemática, que hiciese una niña transexual de 14 años que se prostituye. Al parecer, la madre había intentado apuntarla a algún programa de reinserción para que dejase la calle, pero la niña no había querido. El motivo de ser asesinada fue que le robó el teléfono móvil a uno de sus clientes, que era policía federal, y luego lo vendió. Aunque la madre lo recuperó y devolvió, el policía dijo que eso no iba a quedar así. Queda en el aire la sensación de que “ella se lo había buscado”, por puta, por maricón, por drogadicta y por robarle a un policía. A mí todo esto me parece un trato inhumano, y más para una niña.

Os dejo con un relato que escribí hace algún tiempo para un concurso. No ganó (tampoco esperaba yo que ganase, ya que lo organizaba mi ayuntamiento, y a los políticos les gustan las cosas políticamente correctas), pero eso no significa que merezca quedar aparcado para siempre en un cajón, el pobre. Para más claridad, lo pondré en una entrada a parte.

Las charlas que no debían ser, y no fueron.

Las charlas que no debían ser, y no fueron.

Hoy Lucas Platero ha comentado en Facebook que gracias al escándalo que hemos montado entre tod*s por las charlas “Transexualidad. Abordaje médico-quirúrgico” en la Universidad Complutense, los profesionales que mencioné en la anterior entrada no dieron sus respectivas ponencias, y en su lugar se invitaron a otros ponentes, también del mundo de la medicina, con unos puntos de vista más amables y con quienes sí sería interesante tener más debates. Ni él, ni yo tenemos más detalles sobre este asunto, aunque yo con saber que no acudió el equipo médico de la UTIG de Madrid ya me conformo.

¡¡Muchas gracias a quienes han ayudado a que esto haya sido posible!! También muchas gracias a las personas que nos escucharon y se tomaron la molestia de buscar nuevos ponentes con tan sólo dos días de antelación. No debe haber sido nada fácil, sin embargo, lo han hecho. De paso han demostrado algo que la mayoría sabemos, pero que los profesionales de la UTIG de Madrid quizá necesitan que se les recuerde: nadie es insustituble. La atención sanitaria de las personas trans en Madrid sería perfectamente viable sin ustedes.

Sí que mantuvo su asistencia el Dr. Male Navarro, quien concluyó su ponencia diciendo que “el transexual no se hace, nace”. Una afirmación tan buena o tan mala como otra cualquiera, sobre la poco interesante cuestión de cual es el origen de la transexualidad, y que, sin embargo, abre varios interrogantes:

- Si las personas transexuales lo son desde su nacimiento ¿por qué todavía se insiste en que hacernos superar el “test de la vida real” para poder acceder a la cirugía genital?

- Si las personas transexuales lo son desde su naimiento ¿por qué las leyes españolas nos obligan a someternos a tratamientos médicos durante dos años para reconocer legalmente nuestro sexo de nacimiento? ¿No justifica esa afirmación el reconocimiento inmediato de la identidad de género sentida por las personas trans?

- ¿Qué deben hacer aquellas personas que, en un momento de su vida, comenzaron a sentir un deseo de “cambio de sexo” que no habían sentido antes (y las hay)? ¿Joderse hasta que se les pase (o hasta que se suiciden por desesperación)? ¿Y si no se les pasa nunca? Ahora que por fin hay declaraciones, tanto de la APA como de la WPATH de la inmoralidad de las terapias para corregir la homosexualidad y la transexualidad, espero que la opción de someterles a tratamiento psicológico/psiquiátrico hasta que vuelvan a ser “normales” quede completamente deshechada.

- ¿Debemos borrar de todos los libros la frase de Simone de Beauvoir “no se nace mujer, se llega a serlo”, y asumir que la biología nos aboca irremediablemente a ciertos comportamientos? ¿O tendremos que asumir que lo que es cierto para las mujeres es falso para los transexuales? ¿Podemos reconocer que el libre desarrollo de la personalidad de las mujeres es un hecho, mientras que el libre desarrollo de la personalidad de las personas trans no existe? ¿O tal vez ni las mujeres, ni las personas trans, tenemos libertad en el desarrollo de nuestra personalidad, dando la razón a todos aquellos que a lo largo de la historia han sostenido la inferioridad mental de la mujer (¡y de los transexuales más aún!)?

Editado a 25 de noviembre de 2011:

El Dr. Male Navarro me ha escrito para corregir amablemente algunos errores:

1) Me equivoqué al escribir su frase, y la puse del revés. Fallo mío, no de la persona que me lo contó. Es que trabajo demasiado últimamente, y se me está friendo el cerebro. También me había avisado otra amiga antes, pero no tive tiempo de corregirlo antes. Ahora está bien escrito. El resto de los comentarios continúan iguales, ya que estaban referidos a lo que realmente dijo, no a lo que yo escribí por error (esto no sé si se entiende).

2) Parece ser que no fueron otros profesionales de la medicina en sustitución de los de la UTIG, sino que tan sólo hubieron tres ponentes, de los cuales el único médico era él. Los otros dos eran Lizette y Alexander (mis disculpas, no recuerdo los apellidos y estoy cansado para ponerme a buscarlos T_T). Así que el profesional con el que se puede hablar es él, cosa con la que estoy de acuerdo, porque hasta el momento la comunicación que tengo con él no sólo es amable, sino razonable y agradable (¡hay que decirlo todo!)

Transexualidad abordaje médico quirúgico.

Transexualidad abordaje médico quirúgico.

No, no he tenido un episodio de regresión a los 10 años y he olvidado la utilización de los signos de puntuación. “Transexualidad abordaje médico quirúgico”, escrito así, todo junto y sin respirar, sin unos tristes dos puntos (:) o una simple coma (,) es el título que aparece en la web de la Casa del Estudiante de la Universidad Complutense para anunciar unas charlas que tendrán lugar en esta universidad sobre… bueno, sobre lo que su propio nombre indica. Podéis comprobarlo con vuestros propios ojos aquí.

En honor a la verdad, si leeis el artículo, un poco más abajo veréis que quien lo escribió se tomó la molestia de usar signos de puntuación, de modo que el título de las charlas queda: “Transexualidad. Abordaje médico-quirúrgico”. Supongo que no poner signos de puntación en el título fue para acentuar lo penoso de las charlas, y que así los asistentes vayan preparados, sabiendo qué se van a encontrar.

La intención de estas charlas es la de completar la formación de los estudiantes de medicina en lo tocante a transexualidad, ya que es un tema que a penas se toca en la carrera. Y con el objetivo de acrecentar la ignoracia de los futuros médicos con conocimientos erróneos, se ha escogido a una serie de ponentes que pondrán el nivel del evento a varios metros bajo el nivel del mar. De hecho una asociación de ingenieros está pensando que, cuando estas charlas terminen, será interesante organizar otras charlas sobre ellas, para revisar los estudios realizados sobre cual es la máxima profundidad a la que es posible excavar en la corteza terrestre.

Para ello, en estas charlas participarán:

- Dr. Antonio Becerra Fernández: director de la UTIG de Madrid, férreo defensor de la Experiencia de la Vida Real. Sostiene que “En todo caso es imprescindible que antes de las cirugías de adecuación anatómica, que son intervenciones irreversibles, la persona haya adoptado en gran medida la apariencia y roles del sexo al que dice pertenecer”. La apariencia y roles del sexo al que se dice pertenecer no aparecen especificados en ningún lugar, lo cual, en la práctica, significa que son los que él diga.

- D. José Miguel Rodríguez Molina: psicólogo de la UTIG de Madrid que ha dicho frases para el recuerdo como “…tienes que parecer 100 % una mujer; no van a operarte si pareces un hombre”. O una de las favoritas de mi amiga Mª José: “…tienes que llevar bolso, todas las mujeres lo llevan, una mochila no es lo mismo…”

- Dª Nuria Asenjo Araque: psicóloga de la misma UTIG (a esto le llamo yo diversidad de puntos de vista) que ante las acciones de protesta de una de sus pacientes, que estaba siendo amenazada con ser expulsada de la UTIG por no superar la Experiencia de la Vida Real trató de intimidarla diciéndole que si emprendía acciones para exigir sus derechos, la Unidad entera sería eliminada (cosa que es mentira).

- Dª Mª Jesús Lucio Pérez: “gestora de pacientes”. Nadie sabe cual es su cometido en la UTIG. Parece que es socióloga, aunque, hasta donde yo se, el trabajo de gestor de pacientes no tiene relación alguna con la sociología. Sobre transexualidad ha dicho: “por ejemplo, los hombres que van a ser mujeres tienen que aprender cómo maquillarse, vestirse o comportarse. En la unidad hacemos talleres para facilitar este aprendizaje”, como podéis ver en este artículo.

No podemos olvidar que la UTIG de Madrid defiende la exigencia de la Experiencia de la Vida Real como un requisito previo ineludible antes de que una persona transexual pueda ejercer su derecho de acceso a la salud y someterse a una cirugía de reconstrucción sexual, como ya denunciamos en su día con el Manifiesto Contra el Test de la Vida Real, y una queja a la oficina del Defensor del Pueblo interpuesta por una paciente y por el grupo Conjuntos Difusos, que todavía no ha sido resuelta.

Además, los asistentes a estas charlas tendrán la oportunidad de conocer al visionario que ha organizado todo este tinglado, el Dr. Male Navaro, quien se ha autoadjudicado una participación.

Me queda el consuelo de saber que ninguna de las charlas va a durar más de 30 minutos, y en total van a ser tan sólo 4 horas, por lo que no les va a dar tiempo de decir muchas barbaridades… aunque, aún así… si esto es lo que van a aprender los futuros médicos de la Complutense, que el MONESVOL nos pille confesad*s.

Editado a 16 de noviembre: el Dr. Male me ha escrito un amable correo en el que me critica con razón por haberme burlado de su nombre (y también hace otras críticas, pero con ellas no estoy de acuerdo). Le pido disculpas por ello públicamente, y he eliminado la frase en cuestión.

SOC-7 de la WPATH (TURURÚ).

SOC-7 de la WPATH (TURURÚ).

En septiembre la WPATH publicó la séptima versión de sus SOC, lo que es motivo del título de esta entrada. Si hasta el momento las únicas palabras que has entendido son “septiembre” y “tururú”, o sólo “septiembre”, no te preocupes: a la mayoría les pasa lo mismo.

La WPATH es la World Professional Asociation for Transgender Health, es decir una asociación de profesionales de la salud, que se han autonombrado expertos en atención sanitaria a las personas transexuales, y que siendo mayoritariamente estadounidenses o canadienses (alrededor del 80% de los miembros), también se ha autonombrado “mundial”. Ya se ve que modestia no les sobra.

SOC son las siglas de Standards of Care, que es un documento que pretende establecer las líneas que deben seguir los profesionales de salud de todo el mundo a la hora de prestar atención sanitaria a las personas trans. Porque como es lo mismo un joven japonés de 18 años que una indígena de la amazonía de 40, o una profesional europea de treinta años que un artesano marroquí, o incluso dentro de un mismo país es lo mismo una cabrera transexual de un pueblo de la alpujarra que un universitario de Barcelona, se pueden establecer ciertas líneas para atendernos a todos por igual.

Desde la publicación de estos SOC-7 han corrido ríos de bites (no de tinta, porque ahora casi nadie escribe en papel) sobre este documento entre l*s activistas trans*. En cambio yo debo haber escrito un total de catorce párrafos sobre la cuestión, contando los cuatro párrafos anteriores. La publicación de los SOC me trae absolutamente sin cuidado, y el otro día empecé a preguntarme por qué.

Yo diría que básicamente hay tres motivos:

1) La anterior versión de los SOC era una basura, que a partir de una serie de prejuicios sobre lo que es y necesita una persona transexual, y utilizando un lenguaje insultante que demostraba muy poco respeto por las personas a las que se suponía que iban destinados dichos “cuidados” pretendía (y consiguió) imponernos un protocolo de tratamiento destinado a convertirnos en Barbies y Kenes clónicos, no sin antes pasar por un vía crucis de situaciones angustiosas, desde el diagnóstico psiquiátrico hasta el test de la vida real, eliminando nuestra capacidad de decisión a lo largo de todo el proceso, y negándonos varios derechos humanos que, en España, están reconocidos como fundamentales. Obviamente, yo no voy a reconocer como personas autorizadas para opinar sobre transexualidad a quienes han escrito semejante porquería, sólo porque ellos digan que son expertos. Decir que eres experto en una cosa no te convierte en un experto de verdad. Ni siquiera te confiere conocimiento alguno. Partiendo de esa base, todo lo que sale de la WPATH me importa un rábano.

2) Me he leído los SOC-7, y lo primero que dicen ellos mismos es que son sólo unas directrices que deben aplicarse teniendo en cuenta el contexto en que se van a aplicar, no una guía rígida y sacrosanta. Es decir que lo que es válido en EE.UU. no tiene por qué ser válido en España. Cuando existan unos Estándares de Cuidado aplicables en España, a lo mejor me preocupa un poco más el tema. De momento no los hay.

3) Mi grupo (bien, no ha sido “el grupo”, porque los grupos, en abstracto, no tienen manos para teclear, ni cerebro para pensar… así que en rigor el trabajo ha sido realizado en su mayor parte por una persona concreta, y no he sido yo) ha publicado un texto que se llama “¿Supervivencia o Codicia?” que me parece que dice lo más importante que hay que decir sobre los SOC, y cuya lectura os recomiendo. Otros grupos y activistas han hecho sus propias publicaciones y comentarios, y quien esté realmente interesado, incluso puede leerse los SOC. ¿Para qué escribir yo nada más? Podéis encontrar ese texto aquí. (En serio, merece la pena leerlo).

El problema es que, a pesar de todo lo dicho, los SOC han tenido una gran influencia sobre el funcionamiento de las UTIGes españolas, y, por tanto, una repercusión real sobre la vida de l*s pacientes.

Digo “han tenido”, porque la administración pública tiende a “petrificarse”, de modo que una vez que se ha establecido cierto sistema de trabajo, es muy difícil de cambiarlo.  Si los anteriores SOC tuvieron alguna influencia, los nuevos SOC probablemente influirán en mucha menor medida.

Las UTIGes públicas españolas ya han establecido firmemente su forma de trabajo, y las nuevas acuden a las antiguas para que les proporcionen formación, absorbiendo, junto con las pocas virtudes que tienen, sus muchísimos fallos. Los profesionales de salud, preocupados por cualquier amenaza que pudiese perjudicarles en sus puestos de trabajo se atienen a los modelos más restrictivos que ya se sabe que están bastante blindados contra posibles acciones legales tomadas tanto por los pacientes descontentos de haber recibido un tratamiento de “reasignación de sexo” como por los pacientes descontentos por haber sido eliminados del proceso. Esto es así, y no será muy difícil que las personas trans recibamos un buen trato por parte de los profesionales de salud de la seguridad social mientras no se cree un nuevo soporte normativo que nos entregue la autonomía a nosotros, eximiéndoles a ellos de la responsabilidad personal sobre las decisiones sobre nuestros tratamientos.

Sin embargo, que los SOC reconociesen que sólo los pacientes son las personas que están en condiciones de decidir sobre qué tratamientos necesitan, y sólo a ellos les corresponde asumir la responsabilidad de sus actos (con todas sus consecuencias) ayudaría mucho en esta labor. Pero no, los SOC no dicen nada de eso. Es más, los SOC dicen que aquellas personas que autoricen a un paciente a someterse a terapia de reemplazo hormonal o a cualquier tipo de cirugía (especialmente de cirugía de reconstrucción genital) son ética y legalmente responsables.

Por otra parte, lo primero que hacen los SOC es decirte que no sirven para nada. Como novedad, reconocen que ellos son sólo un grupito de americanos (estadounidenses y canadienses) y que los SOC son sólo unas directrices muy amplias y flexibles que cada profesional deberá adaptar a su práctica en función de diversos factores. Por ejemplo, cuando hablan de los requisitos previos para poder acceder a diversos tratamientos de modificación corporal, los SOC implementan un régimen de autorización, pero también mencionan que en los EE.UU. ya hay varios equipos que en lugar de ese régimen de autorización están utilizando un régimen de autonomía y consentimiento informado, en el cual los pacientes son informados de lo que hay, cuales pueden ser las consecuencias de los tratamientos, y luego ellos hacen lo que les da la gana, sin tener que cumplir ningún requisito previo. Y esto no va en contra de las recomendaciones de los SOC, según los propios SOC, porque son unas guías de actuación que deben adaptarse como mejor vean los profesionales. Es decir, que la propia WPATH reconoce que hay muchas formas de hacer las cosas, y que la de ellos ni es la única, ni la mejor, y que, en realidad, tampoco hace falta que nadie les haga mucho caso.

La WPATH nos toma el pelo en sus SOC. Primero dice que ni la transexualidad, ni ninguna otra manifestación de una identidad de género no binaria, no puede ser considerado como una enfermedad, sino como una muestra de la diversidad humana. Luego dice que las decisiones deben ser tomadas POR los pacientes, en función de sus caracterísiticas, posibilidades, recursos y necesidades, y no POR los médicos, que sólo deben actuar como asesores. Dicho esto, estable unas guías de actuación en las que se contempla a los pacientes trans poco menos que como imbéciles incapacitados para tomar sus propias decisiones, necesitados de la divina ayuda de un psicólogo que les lleve de la manita en todo momento. Mantienen el test de la vida real, pero ahora ya no lo llaman test, ni experiencia, de la vida real. No lo llaman de ninguna manera, como si quitando la etiqueta desapareciese el objeto en cuestión.

Pretenden agradar a la comunidad trans, haciendo un guiño, tirándonos un hueso para que nos entretengamos con ello mientras continúan trabajando como si nada. Creo que desean que les reconozcamos como nuestros salvadores y acudamos en masa a sus consultas, que los convirtamos en los pigmaliones que harán de nosotros su mejor obra de arte.

Tururú.

P.D. Buen intento chicos. Casi os sale.

Actividades Día Inernacional por la Despatologización Trans. Octubre – 2011.

Actividades Día Inernacional por la Despatologización Trans. Octubre – 2011.

Día por la despatologización trans.

Actividades en Granada:

Martes, 18 de octubre de 2011, 19:30 hs.
Mesa redonda: “Despatologización trans y no binarismo de género”
Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, Universidad de Granada
Organiza: Conjuntos Difusos
Colabora: Seminario Otro Pensamiento es Posible, Universidad de Granada

Sábado, 22 de octubre de 2011, 12 hs.
Concentración y performance por la despatologización trans
Fuente de las Batallas, Granada
Organiza: Conjuntos Difusos

En Galicia con amigxs (II)

En Galicia con amigxs (II)

En el año 1997 (ya ha llovido desde entonces) me carteaba con un chico coruñés que era unos diez años mayor que yo, y tenía una pequeña editorial, donde, además, hacía trabajos de imprenta. En cierta ocasión me envió un paquete con algunas revistas de las que publicaba, y un poster muy bonito del puerto de Coruña, donde ponía “La Coruña, ciudad de futuro”, que estuvo colgado en mi habitación durante bastante tiempo. Con el tiempo, perdimos el contacto, pero desde entonces tenía un montón de ganas de ir a Coruña. Sólo han pasado 14 añitos hasta que me he podido quitar el gusanillo.

Por otra parte, desde el año 2004 tengo un amigo virtual en Santiago, al que nunca había podido conocer, aunque a través de las fotos que intercambiamos le he ido viendo quedarse calvo, engordar, adelgazar, ponerse en plena forma… Además de otros amigos virtuales que he ido haciendo en tiempo pre y post transicionales, que eran de la zona, y a los que sí había podido ver una o dos veces, fugazmente.

En estas ocasiones es cuando me alegro de haber hecho mi transición sin cambiar de ambiente. Muchas personas trans se mudan de ciudad y cambian de círculos de amigos, recomenzando sus vidas de cero. Atrás quedan los viejos amigos y conocidos (si es que los tenían). Todo su pasado queda enterrado, junto con su vieja identidad de género, a la que declaran literalmente “muerta”. Por delante tienen un futuro para vivir como hombres o mujeres cualquiera, sin que nadie, absolutamente nadie (tal vez ni siquiera los miembros de sus familias políticas) sepa que es trans.

A mí, personalmente, me parece un poco siniestro eso de asesinar al yo del pasado (es decir, asesinarse a uno mismo). Tampoco me gusta la idea de pasar el resto de tu vida en el armario, con miedo de que alguien sepa, descubra, note, o se entere de lo innombrable e impensable… Pero lo que más pena me daría sería perder el contacto con la gente que yo conozco.

Vale, a algunxs lxs dejaría atrás con mucho gusto, pero a la mayoría no.

Así que… las vacaciones estaban servidas. Cuando terminé las jornadas, pasé dos noches en casa del amigo del año 2004, y la última noche me trasladé a casa de otros amigos distintos. Hicimos, además, una pequeña quedada de gente que nos conocíamos entre nosotros (algunos desconocía que fueran gallegos). Estuve, además de en Coruña, en Lugo y en Santiago.

De Lugo, me quedo con la muralla, que es bastante curiosa, y con las tapas. Si vais a Lugo, id de tapas, especialmente por la zona de marcha que está dentro de la muralla (no sé si habrá otras zonas de marcha). No tiene nada que envidiarle a ningún sitio en que haya estado tapeando antes.

En Santiago, mis amigos tuvieron la santa paciencia, nunca mejor dicho, de tragarse tres cuartos de hora de misa en la catedral para que yo pudiera ver el Botafumeiro, que me hacía ilusión, porque hace unos 20 años, cuando fui a Santiago con mis padres, nos quedamos sin verlo y tenía la espinita. En mi opinión mereció la pena. Más tarde volví y pude ver la catedral, ya vacía (y gratis, no como en Granada, que te cobran 3€).

Me habría gustado ir a abrazar al santo, por aquello de comprobar si es verdad que Dios y sus amiguetes ven tan mal a los gays, las lesbianas y los transexuales. Teniendo en cuenta que yo solito represento al colectivo GLTBI prácticamente entero, de ser cierto eso que dicen, lo mínimo habría sido que alrededor del apóstol surgiese un campo de fuerza que me impidiese abrazarlo. O que me hubiese caído un rayo. Por otra parte, ya tengo pruebas más que suficientes de que, o Dios en verdad no existe, o no me odia tanto como dicen, y teniendo en cuenta que había que hacer como mínimo dos horas de cola, decidí que ya estaba bien.

También me hicieron un buen recorrido turístico por las calles de Santiago, que es una ciudad preciosa. Hicimos más turismo gastronómico (creo que durante esa semana comí más pulpo que en todo el resto del año junto… que rico). Quedamos con más gente que llegó después, hicimos fotos, charlamos…

Un montón de cosas que no habría podido hacer si hubiese huido de mi pasado, hubiese matado a mi “antiguo yo”, y hubiese recomenzado de cero. Puede que haya días que me canse de tener que estar explicando quien soy a gente que hacía mucho que no veía, pero ninguno de esos días fue mientras estuve en Galicia. En realidad, esos días son los menos… Sinceramente pienso que merece la pena hacer el esfuerzo de “transitar” en el mismo círculo en que te movías. Al principio me daba mucho miedo, y en realidad lo único que quería era esconderme debajo de tierra y que no volviese a verme nadie más, pero ahora me alegro de haberlo hecho.

Bonus:

1) Por primera vez en los tres años de vida de “Aprendiendo a vivir de otra forma”, podéis verme la jeta en el blog. La verdad es que es una tontería que habiendo salido en un montón de fotos y videos de eventos realizadas y distribuidas por otras personas, que no tengo ni idea de a quien han llegado ni como, no salga en mi propio blog. Así que… con todxs ustedes… el video del curso de verano Suxeitos Emerxentes, de la la Universidad de Coruña.

2) En segundo lugar, durante mi charla quedé con una chica en que le enviaría el texto de la reclamación a la defensora del pueblo respecto al Test de la Vida Real. Me dio mal su dirección de e-mail y no he podido enviarle nada. Así que, si lee esto, o lo hace alguien que la conozca, por favor, que le de mi dirección (kagu-kun@hotmail.es) para que se ponga ella en contacto conmigo.

3) En un centro comercial de Santiago (el de Fontiñas, o algo así se llama la zona) encontré la siguiente escultura. La amiga con la que iba, opina que es un hombre. Yo también, aunque más bien opino que es un hombre transexual. Me incliné a mirarle los genitales, y no había ningún pene representado… pero sí había pelvis, es decir, que no quedaba “oculta” discretamente bajo los faldones de grasa abdominal. ¿Qué opináis vosotros?

4) Siguiendo el ejemplo de Vengatriz, me he apuntado a un concurso de blogs. Eso sí, si queréis votarme, tenéis que registraros en la página correspondiente, y luego podéis hacer click en el botón que veis en la barra lateral.

5) Pensé que colgaría esta entrada mucho antes, pero es que no tengo tiempo de nada!!